2025 MAI. 04 ALAVÉS Empate que insufla confianza para la batalla de la permanencia El punto cosechado frente al Atlético de Madrid insufla confianza en el seno del Alavés de cara a la lucha por la permanencia. Los hombres de Coudet plantaron cara al tercer clasificado y supieron sufrir cuando los colchoneros achuchaban en el tramo final. Kike García fue, junto a Sivera, el albiazul más destacado del partido, con un mano a mano que le sacó Oblak. (Jaizki FONTANEDA | FOKU) GARA GASTEIZ «Gasteiz, gudarako prest», decía el tifo que engalanaba el graderío de Iraultza 1921 cuando los jugadores de ambos equipos se disponían a saludar. Y es que el Deportivo Alavés está inmerso en la batalla, en la pugna por la permanencia, la lucha más agónica del campeonato. El Glorioso está actualmente en una situación en la que cada punto tiene un valor trascendental y el de ayer, además de valer para poner un poco más de distancia sobre el descenso, insufla confianza en una plantilla que hace un mes estaba muy tocada. A partir de la victoria contra el Girona, el equipo de Coudet ha ido creyendo en sus posibilidades y con los ocho puntos cosechados en las últimas cinco jornadas, se sitúa fuera de los puestos de descenso. No está fuera de peligro, pero con esta moral está capacitado para librar la batalla final, tal y como advertían ayer los aficionados. PRIMERA MITAD SOSA Una vez que se desprendieron de las camisetas de «aquí nadie se rinde», los albiazules, fieles a su lema, no dudaron en entrar en el cuerpo a cuerpo desde el inicio con el equipo colchonero, que se encontró cómodo con un bloque bajo ante un rival que no especuló y fue directo en busca de la portería de Jan Oblak, aunque sin peligro. Los de Diego Pablo Simeone lo intentaron con Conor Gallagher y Antoine Griezmann, pero no estuvieron finos en las entregas a sus compañeros. Ninguno de los dos equipos logró liderar el duelo y el balón parado era la mayor amenaza de las dos escuadras, aunque los porteros apenas tuvieron trabajo en el primer tiempo. Al filo del descanso, el árbitro mostró tarjeta roja directa al argentino Julián Álvarez por una entrada sobre su compatriota Facundo Garcés, pero cambió la decisión tras ser reclamado por el VAR. Fue lo más destacado de una pobre primera mitad. OBLAK Y SIVERA Después de una sosa primera mitad, llegaron todas las ocasiones en la segunda, con alternativas para ambos bandos y con los guardametas erigidos como héroes. También Guevara o Garcés, que salvaron a su equipo en sendos centros laterales que buscaban el remate de Sorloth, opción de Simeone para el segundo tiempo. Kike García, el obrero del gol, también hizo trabajar a la línea defensiva del equipo colchonero y tuvo su oportunidad en un mano a mano que salvó Jan Oblak. Sin embargo, el fondo de armario del Cholo -así como la fatiga o el miedo a perder- obligó al Alavés a retroceder unos metros. Samu Lino o Correa insuflaron electricidad en el equipo madrileño y a los albiazules, replegados atrás, no les quedó más remedio que bajar las líneas. Sufrieron -Antonio Sivera sacó su manopla para desviar un remate de Lenglet- pero demostraron que saben sufrir, sacando a relucir su seña de identidad de hace no mucho tiempo. Esa identidad les llevará a librar esta batalla. INCIDENCIASUn grupo de ultras del Atlético fue devuelto a Madrid en autobús después de realizar lanzamientos de objetos y causar desperfectos en un bar que reúne a aficionados babazorros.