2025 MAI. 18 Que todo cambie para que todo siga igual Iratxe Fresneda Docente e investigadora audiovisual No recuerdo con exactitud hace cuántos años visité por primera vez el Festival de Cannes. Lo que sí recuerdo son las sensaciones que tuve ante su magnitud y lo minúscula que me sentí al formar parte de su engranaje. Por aquel entonces visité el festival en calidad de crítica, de informadora cinematográfica. Lo que viví fue una especie de shock, al descubrir que la mayoría de las personas que hacen fluir la información del festival, la mayoría de las personas que crean cine, a duras penas pueden costear su estancia. Malviven y mal comen solo por estar aquí y poder contarlo. Si bien esto tiene su punto de romanticismo, deja al mismo tiempo en evidencia las subalternidades que origina el sistema capitalista y clasista que subyace en la industria del cine y en sus pilares más reconocibles. Llevo mal la cuestión de la hipocresía, la mía, si se tercia y, por supuesto, la ajena. Cuando veo y oigo alzar la voz de esta u otra causa a ciertos personajes, me pregunto si se puede decir que no formamos parte del sistema, por mucho que las historias que contemos hablen de la podredumbre que rodea al poder, por mucho que nuestros discursos y nuestra vestimenta hablen de un mundo alternativo. Me pregunto si se puede decir que no formamos parte del sistema si después nos dejamos querer por aquellos que creen, profundamente, que las subalternidades son necesarias.