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ALAVÉS

La superioridad albiazul ante los chés no se traduce en victoria

Un equipo babazorro de menos a más, aunque muy superior a los valencianistas prácticamente todo el partido, solo pudo sumar un punto en Mendizorrotza, dejando un sabor agridulce por poder haber obtenido la segunda victoria consecutiva.

El albiazul Pablo Ibáñez se hizo con el control del centro del campo ante el Valencia. (EUROPA PRESS)

No será por no haberlo intentado. A este Deportivo Alavés se le ve otra cara, una muy buena cara. Ayer fue de menos a más, dominó al Valencia y tuvo ocasiones como para haber marcado algún gol. El punto, aunque pueda saber amargo, debe ser valorado para seguir por este camino.

15 días habían pasado desde la victoria frente al Elche antes del parón por compromisos internacionales. Pero el tiempo no hizo olvidar al ‘Chacho’ Coudet el gran trabajo realizado por los suyos en aquel encuentro, y ayer repitió el once.

Eso sí, muchos aún se preguntan por la suplencia de Carlos Vicente, un jugador siempre con mucho ímpetu y que siempre destaca cuando está en el verde, como ya lo hizo en la victoria ante el Elche. Esos detractores creyeron tener aún más la razón cuando el Valencia, con un exalavesista como Luis Rioja muy activo y motivado, comenzó haciendo daño a la defensa albiazul.

Y es que los chés combinaban muy veloces y las transiciones rápidas hacían daño al Alavés. Ya para antes de cumplirse el segundo minuto Danjuma tuvo una buena ocasión tras pase del veloz Javi Guerra, pero no supo aprovechar el pase de la muerte y en lugar de lanzar a portería le salió un centro cuando no tenía ángulo. El mismo protagonista tuvo otra oportunidad después tras driblar dentro del área y lanzar con su pierna derecha a las manos de un atento Sivera.

Jugando así el Alavés no podía fortificar Mendizorrotza y entre Pablo Ibáñez, Calebe y Lucas Boyé hicieron despertar a su equipo. A partir del minuto 25 el balón comenzó a estar más tiempo en el campo del Valencia. Calebe, con un derechazo muy cruzado; Boyé, a la media vuelta dentro del área casi cayéndose que la envió arriba; el mismo delantero en una doble ocasión, e Ibáñez, con un flojo disparo a las manos de Julen Agirrezabala, pusieron en bastantes aprietos al conjunto visitante.

MÁS MADERA, SIN PREMIO

Pero el Alavés necesitaba más madera. Tras un disparo con la derecha al lateral de la red y un cabezazo de Toni Martínez, Coudet -el técnico hace bien en tener a todos sus jugadores enchufados- realizó un triple cambio, dando entrada a Carlos Vicente, Aleñà y Denis Suárez.

El equipo mejoró sus prestaciones y la calidad aumentó en el terreno de juego. Nada más pisar el césped Aleñà y Denis Suárez se compenetraron a la perfección. De hecho, el jugador gallego a punto estuvo de marcar de falta lateral si no fuera por el poste. Esta vez la posesión y la superioridad no se vieron premiadas con el gol, pero si los albiazules siguen trabajando y jugando así, los aficionados disfrutarán de su equipo.