2025 AZA. 14 LA FÁBRICA DE COCA-COLA EN GALDAKAO, SIETE DÉCADAS DE PRODUCCIÓN LOCAL Una historia de compromiso, innovación y respeto por el entorno que sigue creciendo en Bizkaia siete décadas después La planta de Galdakao dispone de seis líneas de producción y una capacidad de almacenamiento superior a 34.000 pallets. (Foto: COCA-COLA) {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Coca-Cola continúa consolidándose como un motor para la economía y el empleo en Euskadi y Navarra. El origen de todo ello es la planta de Coca-Cola en Galdakao. Lo que comenzó siendo, hace siete décadas, una fábrica de 6.000 metros cuadrados, se ha transformado en un centro de referencia industrial, con cerca de 80.000 metros cuadrados, seis líneas de producción y una capacidad de almacenamiento superior a 34.000 pallets. Durante este tiempo, la planta ha sido generadora de empleo y motor económico: así lo demuestran los resultados del estudio de Impacto Socioeconómico 2024, elaborado por la consultora Steward Redqueen, donde se recoge que la compañía ha aportado más de 290 millones de euros de valor añadido a la economía de Euskadi y Navarra (255 millones en Euskadi y 36,7 millones en Navarra). IMPACTO POSITIVO EN EL ENTORNO Los datos presentados por este estudio muestran, además, la amplia capacidad y el importante papel de Coca-Cola como dinamizador de empleo en las economías locales, convirtiéndose así en un actor de referencia en el panorama socioeconómico vasco y navarro, un posicionamiento que se alcanza tras años de trabajo y compromiso con la región. Así, la actividad local de Coca-Cola genera empleo directo e indirecto a cerca de 4.500 personas en Euskadi y Navarra (3.886 en Euskadi y 597 en Navarra). Gracias a su fuerza industrial y a la gran capilaridad de su sistema de distribución y equipo de ventas, Coca-Cola contribuye a impulsar el desarrollo de las economías del entorno, y lo hace gastando 1.500 millones de euros en compras a proveedores locales situados en España. Además, distribuye sus productos a más de 14.860 puntos de venta entre Euskadi y Navarra. Esta capilaridad permite vertebrar económicamente el territorio, llegando tanto a grandes núcleos urbanos como a pequeñas poblaciones rurales de la región. MÁS ALLÁ DE LA ECONOMÍA Coca-Cola impulsa en Euskadi y Navarra distintas iniciativas que fortalecen el tejido económico y social del entorno. Así, en el ámbito medioambiental, la compañía trabaja en proyectos como Mares Circulares, que, desde sus inicios en 2018, ha contribuido a la recogida de casi 4.000 toneladas de residuos en las playas y entornos acuáticos de Euskadi con la ayuda de más de 620 voluntarios y voluntarias vascas. Además, Coca-Cola cuenta con una sólida red de bares y restaurantes a quienes ayuda para que estos reduzcan su huella de carbono a través de Hostelería #PorElClima, una iniciativa que promueve acciones en materia de sostenibilidad. Así, cerca de 630 bares y restaurantes de Euskadi están adheridos al proyecto. En Navarra, son ya 170 establecimientos los que se han sumado al mismo. Desde el punto de vista social, destacan programas como GIRA Mujeres, que ha contado desde su creación, hace casi una década, con la participación de más de 400 mujeres de Euskadi y otras 400 en Navarra. Una iniciativa que fomenta el emprendimiento entre las mujeres. También destaca el proyecto GIRA Jóvenes, a través del que más de 135 jóvenes vascos y navarros han recibido formación en competencias transversales para lanzarse al mundo laboral. Asimismo, en toda España, la compañía ha reforzado su plan de voluntariado corporativo con la dedicación de casi 9.000 horas por parte de sus empleados y empleadas, contribuyendo así al desarrollo de proyectos de impacto en todo el territorio. Un estudio elaborado por la consultora Steward Redqueen recoge que la compañía ha aportado 255 millones de valor añadido a la economía de Euskadi y 36,7 millones a la Navarra.