2025 ABEN. 11 BALONCESTO Triunfo sólido de Surne Bilbao para empezar la segunda fase europea Frente a un Sporting de Portugal que demostró tener armas para hacer daño, los hombres de negro se apoyaron en el buen hacer de Petrasek y Darrun Hilliard, más la defensa en los minutos finales, para abrir brecha en la primera mitad y garantizarse la victoria sin mayores sobresaltos. Petrasek fue el jugador más destacado. (@FIBABASKETBALL) Arnaitz GORRITI {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Los 15 puntos de ventaja con que Surne Bilbao superó al Sporting de Portugal resultó fruto del trabajo y de la concentración, porque el conjunto portugués, pese a sus limitaciones, no llegaba a Bilbo de paseo y peleó los 40 minutos. Los hombres de negro, con Petrasek y Hilliard ejerciendo de máximos artilleros, abrieron la segunda fase de la FIBA Europe Cup con una victoria solvente, demostrando que en casa Bilbao Basket va a ser un hueso duro de roer, en cualquier competición. Visto lo visto en el arranque, parecía que esta segunda fase también iba a comenzar con una paliza por parte de los hombres de negro, pero como bien se vio en su día en el estreno frente a Peristeri, a base de cargar el rebote y buscar el tiro de tres, el conjunto lisboeta se echaba pronto encima de un Surne Bilbao que para este partido daba de baja de Kramplej, metiendo a Bingen Errazti en la convocatoria, aparte de darle minutos de juego al catalán Aleix Font. La iniciativa fue casi siempre en favor de los pupilos de Jaume Ponsarnau, pero no fue hasta ponerse a defender en serio cuando al fin pudieron adquirir ventaja. En parte, porque el propio Sporting de Portugal obligaba a los bilbainos a tomarse el partido en serio. Pese a la profusión de norteamericanos, la entrada de los lusos Francisco Amarante y Miguel Correia daba mucho brío y criterio a los de Luís Magalhães, al punto de arrimarse hasta el 38-36, cerca del descanso. Ese fue el momento de Petrasek, liderando un parcial de 11-2 para llevar el duelo al descanso con 49-38 en el marcador. También fue uno de los momentos en el que la defensa bilbaina dijo basta, sin dejar a la escuadra lusa más frivolidades de las justas. Y es que, a partir de ese momento, los de Jaume Ponsarnau supieron mantener una distancia profiláctica alrededor de los diez puntos que los hombres de negro acertaron a gestionar. LA CLASE DE HILLIARD La defensa lisboeta se cerraba ante el daño de jugadores como Lazarevic y Petrasek, lo cual facilitaría un sinfín de tiros exteriores. Jaworski, muy acertado en la primera mitad, veía cómo se le iba mojando la pólvora; no así a un Darrun Hilliard que con la suavidad de sus movimientos es una delicia verlo cuando entra en racha. El único lunar bilbaino en este tercer asalto fue su escasa producción defensiva, ya que el bueno de Amarante, máximo anotador del partido con 25 puntos, se bastaba para mantener al Sporting de Portugal a un acecho no del todo cómodo para Surne Bilbao. Al mismo tiempo, Johns era un dolor de cabeza con su trabajo por el rebote ofensivo. El 74-63 con el que arrancaba el último acto tuvo un aire de firma de tratado. El «pacto de caballeros» dejó un fin de fiesta con Petrasek estirando la renta hasta los 15 puntos y un sabor de boca aceptable de un Bilbao Basket sólido ante un rival que, a la chita callando, demostró tener argumentos para hacer cosquillas.