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APROBADAS LAS CUENTAS DE LA CAV

PNV y PSE aprueban un presupuesto del que dejarán un 10% sin gastar

El Parlamento de Gasteiz aprobó ayer, con los votos a favor de PNV y PSE y en contra de toda la oposición, el presupuesto de la CAV para 2026, que asciende a 16.376 millones de euros, de los que probablemente a fin de año quedará un 10% sin gastar, como ha venido ocurriendo durante los últimos ejercicios. Hubo protestas fuera por una enmienda en favor de la industria militar.

El consejero de Hacienda, la vicelehendakari primera, el lehendakari y el vicelendakari segundo, a su llegada al Parlamento. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

En el último pleno del Parlamento del año, que no volverá a reunirse hasta febrero, PNV y PSE aprobaron un presupuesto de 16.376 millones de euros, contra el que votaron todos los grupos de la oposición.

Defienden los socios de gobierno que este presupuesto es el más alto de la historia, pero lo más probable es que finalmente quede sin utilizarse un 10% del mismo. Así ha venido ocurriendo. En 2025, por ejemplo, la cifra aprobada hace un año en un pleno como el celebrado ayer fue de 15.728 millones de euros. Pero como ocurre siempre, esa cantidad ha ido creciendo y a mes de noviembre es de 16.063 millones. Y si mantiene el nivel de pagos realizados hasta ese momento, a fin de año se habrá empleado el 90% del presupuesto.

En 2024, los pagos realizaron alcanzaron el 87,1%; en 2023, el 88,7%; y en 2022, el 86%. Se trata, por lo tanto, de una tendencia que viene siendo tradicional. Y no miramos los años de la pandemia.

ENMIENDA POLÉMICA

Los partidos del Gobierno votaron en contra de 1.227 enmiendas presentadas por la oposición y aprobaron 6, por un valor de unos 2 millones de euros y sin ningún tipo de negociación con sus proponentes.

Lo que sí aprobaron PNV y PSE fueron sus ocho enmiendas «técnicas». Una fue, recientemente, objeto de dura crítica por parte de la Coordinadora de ONGD de la CAV y Zehar-Errefuxiatuekin, que denuncian que una reforma de la Ley de Cooperación y Solidaridad permitirá la colaboración del sector público con la producción, comercialización y financiación de armamento «que se encuadre en la Estrategia Europea de Seguridad».

El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, lo mencionó en su intervención, al tiempo que en el exterior había manifestantes denunciándolo. Y Ekain Rico, del PSE, le replicó que esa enmienda es de carácter técnico para permitir que se puedan ejecutar partidas, y citó como garantía que la UE es «respetuosa con la paz, la prevención de los conflictos, los dechos humanos y el derecho internacional. Salvo que ahora para su discurso nos quieran decir que Europa es una gran potencia militar como Corea del Norte y Rusia».

Desde Sumar le recordaron al PSE que en Europa avanza un creciente belicismo y se camina hacia una lógica de economía militarista, desviando recursos públicos para la industria armamentística.

EL DEBATE

El pleno comenzó con una declaración institucional y un minuto de silencio por «el asesinato de Josune, el domingo, en Barakaldo». Después, el debate se desarrolló por los cauces previsibles y ya escuchados en el de las enmiendas a la totalidad.

Vox aseguró que estos presupuestos son ideológicos y están en contra de todo lo que defiende.

Jon Hernández (Sumar) volvió poner de manifiesto que, en su opinión, se trata de unos presupuestos continuistas en relación a los anteriores y que no afrontan los cambios que necesitan las clases más desfavorecidas.

Álvaro Gotxi explicó que el PP está en contra de este presupuesto porque «aplica las mismas políticas con escaso éxito, hace un uso irresponsable de la deuda, carga la presión fiscal sobre las familias» y «vuelve a condenar a Euskadi a estar a la cola de España un año más».

Ekain Rico, del PSE, defendió de nuevo las cuentas del Ejecutivo porque son criticadas desde la derecha por una razón y desde los partidos de izquierda por la contraria. Aseguró que son el resultado de la apuesta de su partidos por los servicios públicos, el empleo de calidad y el crecimiento.

Desde EH Bildu, Pello Otxandiano, criticó la forma de negociar que tienen el Gobierno y los partidos que lo sustentan, y también que parece que hacen «oposición a la oposición», mientras desde su formación pretenden tender puentes.

Recordó que no es cierto que, como se les acusa, están en contra de todo. Citó como ejemplo que votaron a favor de los mil millones para el plan industrial y admitió que el Ejecutivo ha cambiado la política industrial de los gobiernos anteriores, lo que ven con buenos ojos, aunque les gustaría ir más lejos.

En cuanto a su propuesta de crear un fondo similar para dar un gran impulso a la vivienda y que ha sido desechado por el Ejecutivo, afirmó que puede tener dificultades técnicas, pero que están dispuestos a debatirlas, porque creen que es factible. No obstante, ni siquiera se ha querido abordar. Denunció que muchas de las propuestas que hace EH Bildu ni siquiera son respondidas, lo que consideró un desprecio. Y recordó que algunas de que fueron rechazadas por PNV y PSE tachándolas de imposibles fueron luego puestas en marcha por el Gobierno, como el transporte gratuito para menores, la educación gratuita de 0 a 2 años y otras más.

Por parte del PNV, Alaitz Zabala destacó que «Euskadi va a tener un presupuesto», lo que le hace diferente de lo que ocurre a su alrededor. Puso en valor que la encuesta Focus de EiTB daba una satisfacción del 7,6 sobre 10 de la ciudadanía, lo que no se corresponde con el retrato que la oposición hace de lo que ocurre.

Llamó la atención que Zabala dijera desde la tribuna que «Sumar defiende un modelo totalitario como es el comunismo, que no compartimos». Lo que llevó a que el desde PP le recordaran al PNV que los presupuestos de Araba los han aprobado con Podemos e IU, cuyos representantes «no creemos que sean menos comunistas que el señor Hernández».