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BALONCESTO

El Baskonia acaricia jugar la Copa tras la sufrida victoria ante Morabanc Andorra

El partido resultó más difícil de lo esperado, al punto de que los de Joas Plaza ganaban 81-82 en el último cuarto, cuando Howard y Kurucs despejaron la incertidumbre. Surne Bilbao ganó en Girona, rompiendo una racha de derrotas a domicilio de un año.

Gran mate de un Simmons que empezó muy bien, pero que fue apagándose. (Ekaitz OTXOA | ACB PHOTO)

Kosner Baskonia tiene el pase para la Copa casi en el bolsillo, o sin casi, después de haber ganado ayer a un Morabanc Andorra que fue un dolor de cabeza constante los 40 minutos. Si el 30-20 con el que terminó el primer cuarto podía dar la impresión de ser el preludio de una balsámica paliza ante el equipo de Joan Plaza, nada más lejos de la realidad, y no por falta de acierto, precisamente.

Precisamente, valga la redundancia, fue el acierto lo que salvó a los gasteiztarras de males mayores, porque los visitantes aún ganaban 81-82 con el último cuarto ya en marcha, cuando los triples de Howard y la aportación de Kurucs desnivelaron la balanza.

Howard enchufó sus 11 puntos en este último cuarto, luego de haberse salido del partido al lastimarse un dedo de la mano izquierda en el primer asalto. Kurucs, por su parte, a pesar de sus problemas en el tiro libre, supo aportar energía para los rebotes, la defensa y un par de canastas, incluyendo un triple, para romper la resistencia andorrana, liderada por Evans y Artem Pustovyi, y con un acierto casi inmaculado desde la línea de tiros libres.

Pero para llegar a esa tormenta de triples del Baskonia debieron pasar muchas cosas, como los 11 puntos del primer cuarto de Kobi Simmons, base titular e indiscutible de los gasteiztarras, luego del descarte de Nowell y un Trent Forrest que ya el viernes sorprendió al jugar menos de 10 minutos contra Fenerbahçe.

Ese 30-20 parecía presumir una tarde calmada en la que, como mucho, los Evans, Kuric, Pustovyi y compañía harían «muestrario de talentos», pero sin resultar incidentales para el cuerdo del partido. Ni hablar. Los de Galbiati, pese a anotar con regularidad, debieron sufrir para cerrar el rebote defensivo, se dejaron varios tiros libres en la gatera y el talento andorrano se mostró mucho más picajoso de lo que nadie hubiera esperado.

PARCIALES DE IDA Y VUELTA

Con todo, el 51-43 del descanso dejaba el partido bajo el control del Baskonia, quien estaba anotando un 60% de sus triples. Todo ello sin el concurso de Howard y sin que Luwawu-Cabarrot tuviera una primera mitad superlativa.

Pero no hay equipo que pueda mantener una «disciplina de fuego» de semejante calibre y en el ínterin, los puntos de Best arrimaban más de lo deseado a los de Joan Plaza, que además encontraban a Kyle Kuric para adelantarse en el marcador con un parcial de 0-12, parcial impulsado por una antideportiva de Omoruyi.

Un triple de Kuric ponía el 71-74 para Morabanc Andorra al final del tercer asalto, y los casi 10.000 espectadores del Buesa Arena empezaban a no verlo tan claro, una sensación que les duró hasta el 81-82.

Pero con 81-82 en el marcador Saski Baskonia encadenó un parcial de 9-0, con las primeras canastas de Markus Howard. No se rendía Morabanc Andorra, aunque su acierto desde lejos empezaba a decaer. Afortunadamente, la aportación de Rodions Kurucs como apoyo de los Luwawu-Cabarrot y Howard fue providencial para estirar lo necesario la renta y poder respirar tranquilo, sacando prácticamente el billete para València.

VICTORIA DE SURNE BILBAO

Dos días después de encajar una de las mayores palizas de su historia en la Liga ACB, Surne Bilbao se resarcía con todas las de la ley: victoria por 89-93 en la canchas de Bàsquet Girona, en un encuentro en el que Lazarevic se tuvo que retirar lastimado, Harald Frey debió jugar a pesar de una torcedura y con un Hilliard tan inspirado como desesperado cuando fue eliminado.

Varios de los jugadores «señalados» tras la derrota ante Valencia Basket se reivindicaron, sobre todo cuando más calentaba el sol. Hlinason jugó mucho más duro que el viernes y, además, halló en varias ocasiones a Krampelj, quien anotó el 89-91 cortando sin balón para recibir el pase del pívot islandés y machacar lleno de rabia. Jaworski selló el 89-93 con sus tiros libres.

Pese a todo, luego de ir a remolque durante casi todo el partido, incluyendo un 82-74 en el último acto, la cosa pudo terminar mal. Con 89-91, Geben tiró solo un triple ganador, aunque por fortuna se quedó cortó. Bilbao Basket rompía una racha de derrotas fuera de casa que databa de diciembre de 2024.