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Tractores contra el pacto UE-Mercosur: «Amenaza la soberanía alimentaria»

Decenas de tractores tomaron ayer las calles de Gasteiz e Iruñea convocados por Ataca y Semilla y Belarra para mostrar su rechazo al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, que podría recibir hoy el visto bueno de los Veintisiete. El sector primario alertó de que «es la soberanía alimentaria lo que está en peligro».

Imagen de archivo de un tractor en una protesta organizada por Ataca en Gasteiz. (Endika PORTILLO | FOKU)

Decenas de tractores tomaron ayer Gasteiz e Iruñea para mostrar el rechazo del sector primario al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, que «supone una amenaza directa para la supervivencia del campo y para la soberanía alimentaria».

Así lo indicó el presidente de la Asociación Treviño y Álava por el Campo (Ataca), Raúl Beitia, quien alertó de que el acuerdo abriría el mercado europeo a la competencia de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la Unión Europea, «con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, sin cumplir unos estándares de producción».

Señaló que las importaciones de vacuno subirían entre un 30 y un 60%, con «carne que entraría con hormonas de crecimiento, de engorde y con antibióticos allí permitidos», así como carne de ave.

«Nosotros tenemos unas exigencias y unas normativas. En este acuerdo no entran las mismas condiciones, las mismas garantías sanitarias ni fitosanitarias con las que se produce en España y en Europa», añadió antes de instar a los políticos a que piensen en un sector «que está dando de comer a toda Europa y da muchísimo trabajo y muchísima vida en los pueblos y en las zonas rurales».

La movilización de Gasteiz no fue secundada por UAGA, organización contra la que cargó Beitia. «Nos da bastante tristeza que no estén aquí, llevan sus propias líneas, pero no las entendemos para nada. Les hemos invitado para preparar conjuntamente la jornada de hoy, la de mañana -en referencia a hoy- y la pasada del 26. Es un poco penoso».

Respecto a la dermatosis nodular contagiosa de los bóvidos, el presidente de Ataca demandó que se cambien los protocolos para vacunar a toda la cabaña de ganado y no solo a la de las provincias limítrofes donde se han detectado casos.

En Iruñea, los agricultores y los ganaderos también censuraron la gestión de la crisis provocada por la dermatosis nodular. El presidente de Semilla y Belarra, Alberto Alecha, recordó que, aunque a principios de diciembre no había previsión de vacunar, «gracias a los movimientos que hicimos el mundo ganadero de Navarra, hemos conseguido que se vacune la zona norte y eso es importante, pero más importante es qué va a pasar cuando en una ganadería, aun estando vacunada, se pueda presentar» la enfermedad, aludiendo a un posible fallo en la inmunización de las reses.

Alecha preguntó qué protocolo se va a llevar a cabo en esos casos, porque, «si es el que se está haciendo en Francia, que se sacrifica toda la cabaña ganadera de esa explotación, tenemos casi por seguro que esa explotación se cierra, porque las indemnizaciones no son suficientes para garantizar esa continuidad».

POSTURA DE PLANAS

Pese a las protestas, el ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, defendió ayer el acuerdo con Mercosur como una «gran oportunidad». «Es un grave error ver Mercosur como una amenaza, porque es una gran oportunidad, pero también para el sector agroalimentario», aseveró durante un encuentro con los medios de comunicación.

De hecho, mostró su confianza en que hoy mismo se pueda alcanzar una mayoría cualificada entre los Estados miembros de la Unión Europea para ratificar el acuerdo, «porque su entrada en vigor es un elemento muy importante».

El calendario pasa ahora por los embajadores permanentes de los socios comunitarios ante la UE, que tienen previsto someter hoy el acuerdo a votación, con la posibilidad de que la firma pueda producirse en los días inmediatamente posteriores. El Estado francés, Irlanda, Hungría e Italia ya han mostrado reticencias.