2026 URT. 13 DE REOJO Barbie autista Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Entre la inclusión y el negocio depredador hay una línea que se percibe como fina o gruesa según la postura ética, filosófica o ideológica desde la que cada cuál analice lo que sucede. Y lo que sucede es que se ha lanzado una muñeca Barbie autista. La propaganda asegura que se hace para normalizar en el imaginario de niños y niñas la convivencia con personas diferentes y le llaman un acto de inclusión, cosa que me rechina bastante, porque, dentro de mis prejuicios, escribir la palabra autista me lleva una incomodidad, porque puede resultar hasta insultante para quienes tienen el síndrome del espectro autista y sus familiares, ya que no existe una auténtica política de información para entender las circunstancias de las personas que tienen otra manera neurológica de asumir la realidad. El producto Barbie es una fuente de negocios internacional inconmensurable, inabarcable. Existen coleccionistas que se desviven por tener un ejemplar de cada uniforme, vestido, concepto aplicado a estas muñecas, por lo que probablemente esté exagerando mi reproche a este nuevo incentivo, pero me parece algo muy poco recomedable el hacer negocio con ciertas situaciones de personas, animales o cosas. Debe ser el anquilosamiento de ciertas neuronas que, a ciertas edades, reciben mensajes que las ponen en estado de rechazo. Sin señalar a nadie: no me gusta el trato de algunas enfermeras en ambulatorios y hospitales. Admito que me tuteen, pero no que me llamen cariño. Lo mismo que en bares, restaurantes o tabernas cuando me dan el mismo trato de demasiada proximidad y confianza no otorgada. Un respeto a las canas.