2026 URT. 13 LA CRONOLOGÍA DEL AGUA Entre fragmentos y sensaciones Gaizka IZAGIRRE HERNANI {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Kristen Stewart debuta como directora con “La cronología del agua”, adaptación del exitoso libro autobiográfico de la exnadadora Lidia Yuknavitch. La película sigue a Lidia, marcada desde la infancia por el abuso, sumergida en adicciones y un tortuoso proceso de autodestrucción. Su cuerpo se convierte en el epicentro de un viaje de sanación que Stewart intenta trasladar a la pantalla con un estilo visceral y sensorial que, a ratos, roza lo poético y en otros lo ostentoso. Stewart desprecia cualquier narrativa tradicional en favor de un enfoque fragmentario que pretende reflejar el caos del recuerdo y del trauma. La historia salta sin anestesia entre la infancia abusiva, la adolescencia de nadadora competitiva, el descenso a la autodestrucción y la eventual afirmación como escritora; a menudo se sentirán como un turista perdido en la mente de Lidia. La decisión de filmar en 16mm, con texturas granuladas y un montaje que recuerda más a un poema visual que a una biografía, refuerza esta sensación de estar navegando entre sensaciones más que entre hechos. La relación de la protagonista con la natación aporta un hilo simbólico interesante, pero la insistencia en la fragmentación narrativa es redundante y demasiado evidente. Pese a todo, la película merece reconocimiento por su audacia formal, su honestidad emocional y, sobre todo, por la poderosa actuación de Imogen Poots, que logra sostener la película sobre sus hombros cuando todo lo demás amenaza con desmoronarse. Es un debut arriesgado, poético y profundamente personal, destinado a dividir al público: habrá quienes la veneren por su audacia y quienes se pregunten si todo ese sufrimiento realmente necesitaba verse proyectado en dos horas de cine.