2026 URT. 14 Un fenómeno artístico desbordante Carlos GIL ZAMORA Analista cultural {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Si ustedes no conocen a Oriol Pla, vayan corriendo a ver la película “Yo, adicto” con la que ha ganado un premio internacional de interpretación o pueden verlo en vivo y en directo en el Teatro Francisco Nieva con su última obra titula “Gula”, donde podrán encontrar uno de los espectáculos más impresionantes de los últimos tiempos debido al derroche de energía, talento, sensibilidad, humor, capacidad física y delirio comunicativo. Oriol y su colega músico Pau Matas forman un dúo que alcanza valores teatrales, circenses, musicales, acrobáticos, interpretativos más allá de cualquier normativa, lo que llega a producir una suerte de abstracción de cada espectador a dejarse llevar del cuerpo, voz y guitarra del dúo hasta lugares inverosímiles, pero siempre provocando no una alienación por un humor de mercado, sino por un capacidad poética que hace que la risa sea una consecuencia de la belleza o del diseño de unas situaciones escénicas que se cargan de filosofía, recuerdos ancestrales, genialidades durante más de dos horas. Lo han leído bien, un actor, un músico, dos horas vertiendo arte, guiños, espectáculo, detalles, momentos de silencio, atropelladas explosiones escénicas, es decir, un torbellino de propuestas uniformadas por un personaje al que acabas adorando.