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COPA

El Alavés aprovecha un guion propicio y se apunta a los cuartos

Tras una insulsa primera parte, Toni Martínez adelantó nada más comenzar la segunda mitad a los albiazules, que se encontraron en superioridad numérica a partir del 70, y cuando se cumplía el tiempo reglamentario llegó la sentencia de Carlos Vicente.

Toni Martínez celebró así el tanto que abría el marcador en Mendizorrotza. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Después de ocho años de ausencia -desde la temporada 2017-18- el Alavés volverá a estar en el sorteo de los cuartos de final de Copa, tras apear ayer en Mendizorrotza al Rayo Vallecano. Los babazorros se adelantaron en el arranque de la segunda mitad con un remate de Toni Martínez, una rigurosa roja directa a Isi Palazón allanó el camino y Carlos Vicente sentenció desde casi el centro del campo.

Coudet presentó ocho cambios respecto al once que salió de inicio en La Cerámica, ya que solo repitieron Tenaglia, Pacheco y Toni Martínez. La primera parte fue aburrida. Costó 23 minutos presenciar el primer disparo a puerta, con la firma de Rebbach, pero Cárdenas detuvo sin apuros. Hasta ese momento lo más espectacular había sido un piscinazo de Calebe en el área madrileña que le costó la amarilla.

El Alavés al menos lo intentaba, y el meta visitante atajó otro disparo lejano de Yusi. Media hora tardó el Rayo en asustar mínimamente a la grada de Mendi, con un chut de Gumbau desviado.

Al conjunto de Iñigo Pérez se le empezaron a torcer las cosas en el 39, cuando tuvo que sustituir a Camello, lesionado tras una entrada de Protesoni. En su lugar saltó al verde Álvaro, pero al técnico vasco no le debía gustar cómo quedaba su equipo, por lo que metió al mismo tiempo a Chavarría por Balliu, lo que generó tensión y explicaciones en el banquillo. Llovía sobre mojado entre ambos.

La mejor ocasión de la primera parte nació precisamente de las botas de uno de los recién incorporados, Álvaro, cuyo centro remató Fran Pérez para que se luciera Raúl Fernández.

UN CHISPAZO A TIEMPO

El choque pedía a gritos un chispazo que lo activara. Y este llegó al poco de comenzar la segunda mitad con una internada de Mañas que Toni Martínez mandó a la red de forma acrobática (1-0, m.49).

El tanto babazorro obligaba al Rayo a dar un paso adelante, y su técnico no tardó en echar mano de dos de sus jugadores más referenciales; Isi Palazón y De Frutos. Coudet replicó con Guridi, Aleñá y Carlos Vicente, quitando a Toni Martínez para jugar únicamente con Mañas en punta.

La eliminatoria se ponía seria, hasta que el árbitro decidió convertirse en protagonista con una rigurosa roja directa al rayista Isi, quien levantó la pierna para intentar controlar un balón sin ver llegar a Aleñá, al que golpeó a la altura del hombro.

El Alavés tenía el billete al alcance de la mano, solo restaba gestionar con inteligencia lo que quedaba y, si podía, aprovechar las urgencias de su rival para rematar la faena. La tuvieron tanto el recién incorporado Antonio Blanco como Aleñá, pero ambos se toparon con Cárdenas. Pero a la tercera fue la vencida. El meta vallecano salió de su área para despejar de cabeza y Carlos Vicente la embocó desde cuarenta metros para llevar la tranquilidad a la grada (2-0, m.89).