2026 URT. 15 DE REOJO El espectáculo debe continuar Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} No sé por dónde me da el aire del calefactor, pero me inquieta ver que la dirigente de Japón y el dirigente de Corea del Sur se hacen un vídeo tocando ambos la batería al ritmo de esa colonización musical viral que se llama K-Pop, un producto coreano que está logrando cuotas de ingresos descomunales y que va contaminando todo con su estética que afecta a los más jóvenes de manera rotunda y global. Se pueden hacer muchos comunicados, muchas ruedas de prensa, retransmitir muchas imágenes de reuniones bilaterales, pero esa cumbre asiática se va a colocar en el imaginario colectivo a base de esas dos baterías tocadas por los dos dirigentes con gesto alegre. Lo demás importa muy poco. Ahora lo que cuenta es el espectáculo, las horas de emisión, los likes, todo ese lenguaje subsidiario que convierte lo insignificante en importante circunstancialmente. Y podemos decir con resignación que es mejor este espectáculo musical que el de la guerra, la invasión de países, los secuestros de dirigentes o la masacre ininterrumpida en Gaza. ¿Qué pasa con ese crimen constante de palestinos que no ocupa apenas espacio en los noticiarios? Se sabe de la existencia, por lo menos, de quinientos asesinados por el ejército de Israel desde el tan patrocinado y absolutamente mentiroso alto el fuego. ¿Alguien ha levantado la voz, la mano, el informe, la denuncia, el reproche, la advertencia? Nadie. Es una sensación de impunidad terrorífica con las apariciones estelares de Netanyahu y Trump con todo el cinismo y arrogancia imperial posible. Un auténtico espectáculo pornográfico-político que no cesa.