2026 URT. 15 Nafarroa elabora una guía para el sector forestal, el de más siniestralidad El sector forestal es el que mayor siniestralidad y mortalidad tiene en Euskal Herria. En Nafarroa, el Ispln ha elaborado una guía con el objetivo de impulsar la prevención de accidentes en el sector. El cumplimiento de la normativa vigente por parte de las empresas aparece como un elemento esencial. Protesta sindical contra la alta siniestralidad en el sector forestal en Iruñea, en noviembre. (Iñigo URIZ | FOKU) Martxelo DÍAZ IRUÑEA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} El Instituto de Salud Pública y Laboral de Nafarroa (Ispln) ha elaborado una guía para prevenir los accidentes en el sector forestal, el que más siniestralidad registra. En noviembre, los sindicatos LAB, ESK, Steilas, EHNE, Etxalde, Hiru y CGT-LKN realizaron una movilización en Iruñea para denunciar que en Euskal Herria hay dos o tres muertes al año en este sector pese a ser pocos los trabajadores que se dedican a este ámbito. Concretamente, en Nafarroa hay 307 hombres y 31 mujeres trabajando en empresas del sector forestal. En Nafarroa, en 2025 se registraron dos accidentes mortales, según datos del Ispln, que reconoce que «el sector forestal sigue siendo uno de los más peligrosos y en el que los accidentes laborales tienen consecuencias más graves». El propio Ispln señala que desde 2017 se ha puesto en marcha un plan de reducción de accidentes en el sector forestal, que ha bajado la incidencia de un escandaloso 648 accidentes por cada mil trabajadores en 2018 a 106,5, que también es elevado. En Nafarroa y Araba, donde, en general, impera una propiedad comunal de los montes, la incidencia es menor que en Gipuzkoa y Bizkaia, herrialdes en los que predomina una política forestal de rápido aprovechamiento en explotaciones privadas. La actividad forestal abarca una amplia variedad de tareas, desde la reforestación, el mantenimiento y conservación de masas forestales hasta el aprovechamiento de productos como la madera, el corcho, la resina o los frutos silvestres. Incluyen operaciones como la eliminación de matorrales, la plantación y poda de árboles, la apertura de pistas forestales, la tala, el tronzado, el desramado, y la recogida y transporte de los productos forestales. Según explica el Ispln, la guía se ha elaborado a instancias de la Asociación de Empresarios de la Madera de Nafarroa (Ademan). Según ha podido saber GARA, la parte sindical no ha sido invitada a participar en este proceso. El Ispln señala que las empresas se quejaban de «las dificultades para disponer de la documentación obligatoria necesaria, y para identificar a los organismos y entidades competentes y asesores en materia de prevención de riesgos laborales». Desde el ámbito sindical, en cambio, se ha denunciado el incumplimiento por parte de las empresas de la normativa de prevención. CUMPLIR LA NORMATIVA Precisamente, el cumplimiento de la normativa vigente en prevención de riesgos laborales es el primer objetivo que reconoce la guía en su preámbulo, junto a homogeneizar y promover buenas prácticas en el sector, y fomentar una cultura preventiva que contribuya a reducir los accidentes y enfermedades profesionales. Las fases de la actividad en la que se concentra el mayor número de accidentes son la tala o apeo de árboles, con el 46%; y troceo y desramado, con un 20% de accidentes. En tercer lugar, se sitúa la saca o desembosque, con casi un 9% de los accidentes. A nivel global, teniendo en cuenta todas las fases de trabajo posibles, las máquinas con mayor accidentabilidad son la sierra de cadena, con un 56%; el tractor, con un 6%; la skidder, con un 4,5%, y la desbrozadora manual, con un 4%. REVISIÓN DE MÁQUINAS La guía recoge el procedimento que se debe seguir para la prevención en el uso de estas máquinas, marcando pautas para identificar riesgos, las medidas que se deben implementar, quién las debe hacer, su coste y el plazo en el que se deben realizar. Así, en una skidder (una especie de tractor con una grúa para arrastrar árboles) que tenga un cable en mal estado se debe proceder a sustituirlo de manera prioritaria e inmediata. El coste aproximado es de 600 euros y el responsable es el encargado. Junto a ello, la guía recoge también los equipos de protección individual que cada trabajador debe llevar para realizar cada tarea. Se citan los usos para los cascos de seguridad, los pantalones anticorte, el chaleco reflectante o el arnés anticaídas. Asimismo, la guía señala que la empresa está obligada a informar a los trabajadores sobre los riesgos específicos de cada puesto, a formar teórica y prácticamente sobre estos riesgos antes de comenzar la actividad, al producirse cambios en las tareas o equipo, o cuando se detecten deficiencias o se produzcan accidentes. También señala que es imprescindible elaborar un plan de emergencias. PELIGROSIDADEl sector forestal no emplea a muchos trabajadores, poco más de 300 en Nafarroa, pero tiene una elevada peligrosidad, por lo que se sitúa en el primer puesto de los que tienen una más alta siniestralidad.