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CALENTAMIENTO GLOBAL

Se supera en los tres últimos años el límite de 1,5°C fijado en París

El año 2025 fue el tercero más cálido registrado jamás y los datos de Copernicus evidencian que es la primera vez que, en un periodo de tres años, las temperaturas mundiales superan de media 1,5°C en comparación con el nivel preindustrial, el umbral fijado en el Acuerdo de París. Las altas temperaturas contribuyeron a la propagación y aumento de incendios forestales excepcionales.

Un termómetro marca 44º© grados el pasado verano en Gasteiz. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

El termómetro mundial se mantiene desde hace tres años en niveles nunca vistos en la historia de la humanidad. La temperatura media de 2025 fue de 14,97°C, 0,59°C por encima de la media de 1991-2020 y de 0,13°C por debajo de 2024, que sigue coronando la serie.

Son algunas de las conclusiones del informe ‘‘Aspectos destacados del clima global’’, documento que ayer publicó el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (Ecmwf, por sus siglas en inglés), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) en nombre de la Comisión Europea.

El organismo detalla que el primer mes de 2025 fue el enero más cálido registrado a nivel mundial y que marzo, abril y mayo fueron los segundos más cálidos para esa época del año. De hecho, todos los meses del año, excepto febrero y diciembre, fueron más cálidos que el mes correspondiente de cualquier año anterior a 2023.

De manera más general, señala que la temperatura del aire de 2025 fue 1,47ºC superior al nivel preindustrial (es decir, la registrada entre 1850 y 1900), por lo que fue la segunda más cálida de la serie. El Ecmwf apunta a que el nivel actual de calentamiento global a largo plazo se estima en alrededor de 1,4ºC por encima del nivel preindustrial.

«Según la tasa actual de calentamiento, el límite de 1,5°C del Acuerdo de París para el calentamiento global a largo plazo podría alcanzarse a finales de esta década, más de una década antes de lo previsto», avisa. El organismo apunta a que durante 2025 la mitad de la superficie terrestre experimentó más días de lo habitual un estrés térmico intenso, definido como una temperatura percibida de 32°C o más.

En zonas con condiciones secas y a menudo con viento, las altas temperaturas contribuyeron a la propagación e intensificación de incendios forestales excepcionales, que a su vez produjeron carbono y contaminantes atmosféricos tóxicos, causando «efectos potencialmente nocivos para la salud humana».

RÉCORD EN LA ANTÁRTIDA

Entre otras cosas, también precisa que la temperatura global de la superficie del mar extrapolada fue de 20,73°C, la tercera más cálida después de la de 2024 y 2023; y que la Antártida registró su temperatura anual más cálida jamás medida, mientras que el Ártico marcó la segunda más cálida.

Por esta parte, especifica que en febrero de 2025 la cobertura combinada de hielo marino de ambos polos cayó a su valor más bajo desde al menos el inicio de las observaciones por satélite a finales de la década de 1970.

En el Ártico, la extensión mensual del hielo marino fue la más baja registrada para la época del año en enero, febrero, marzo y diciembre, y la segunda más baja en junio y octubre. En el Ártico, la extensión mensual alcanzó su cuarto mínimo anual más bajo en febrero y su tercer máximo anual más bajo en septiembre.

GASES DE EFECTO INVERNADERO

El organismo indica que las temperaturas globales de los últimos tres años (2023-2025) superaron su promedio en más de 1,5°C el nivel preindustrial, lo que constituye el primer periodo de tres años que sobrepasa este límite. Según el Ecmwf, este periodo de tiempo fue excepcionalmente cálido por la acumulación de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera y los niveles excepcionalmente altos que alcanzaron las temperaturas de la superficie del mar.

Aclara que la acumulación de GEI en la atmósfera se debió a las emisiones continuadas y a la reducción de la absorción de dióxido de carbono por los disipadores naturales. Asocia la temperatura de la superficie marina a un episodio de El Niño y a otros factores de variabilidad oceánica que, según dice, fueron amplificados por el cambio climático. «Otros factores adicionales son los cambios en las cantidades de aerosoles y nubes bajas y las variaciones en la circulación atmosférica», añade.

Para la directora del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus en el Ecmwf, Laurence Rouil, los datos ofrecen una imagen «clara», es decir, que la actividad humana sigue siendo el factor dominante de las temperaturas excepcionales. Además, destaca que los GEI han aumentado de forma constante durante los últimos diez años.