2026 URT. 16 Macron pone su rostro a la reacción europea en Groenlandia El Estado francés abrirá el 6 de febrero un consulado en Groenlandia como «señal política». (Mads CLAUS RASMUSSEN | AFP) GARA NUUK {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Los habitantes de Groenlandia ven insultantes las insistentes amenazas de Donald Trump de hacerse con el territorio y han convertido el lema “Groenlandia no está en venta” en respuesta colectiva al presidente de EEUU. Un rechazo reforzado por una respuesta europea que lidera Emmanuel Macron ante «un nuevo colonialismo». En las calles de Nuuk, capital de la isla, las camisetas con ese mensaje se han vuelto símbolo de un rechazo que mezcla indignación y miedo ante lo que muchos perciben como un nuevo intento colonial. Aqqalu Jerimiassen, líder del partido liberal-conservador Attasut, resume el sentir general: «Respeto y cooperación, sí; invasión, no gracias». Mientras, el vicepresidente Múte B. Egede, llama a sacar la Erfalasorput (bandera groenlandesa) y a mantenerse unidos para «conservar Groenlandia» frente a la presión de Washington. Ese rechazo interno se ve reforzado por una respuesta internacional que señala abiertamente las ambiciones de Trump. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advierte de un «desa-cuerdo fundamental» con EEUU y se compromete a impedir que la anexión se convierta en realidad. El presidente autonómico, Jens-Fre- derik Nielsen, insiste en que «Groenlandia no quiere ser propiedad ni ser controlada por Estados Unidos». Copenhague ha ordenado un aumento inmediato de la presencia militar propia y de aliados europeos en la isla. MACRON AL FRENTE En este contexto, Emmanuel Macron ha asumido el liderazgo europeo en la respuesta a Trump, al denunciar sin citarlo directamente «un nuevo colonialismo en marcha entre unos pocos» y alertando de que incluso los aliados siembran dudas con sus discursos. Desde la base aérea de Istres, el presidente francés llamó a «habitar plenamente la Europa de la defensa» y a acelerar la autonomía estratégica del continente, subrayando que «los europeos tienen una responsabilidad particular» en Groenlandia por ser territorio de un país de la UE y socio de la OTAN. París ha enviado una quincena de militares y prepara el despliegue de nuevos medios terrestres, aéreos y marítimos, en una operación coordinada con otros países europeos, y anuncia la apertura de un consulado. La respuesta combinada de Copenhague, Bruselas y París busca así marcar una línea roja frente a cualquier intento de cambiar por la fuerza el mapa del Ártico. RECHAZOLos partidos políticos de Groenlandia, en un comunicado conjunto difundido la noche del viernes, declararon que no quieren ser estadounidenses, después de que Donald Trump volviera a sugerir el uso de la fuerza para anexionarse el territorio autónomo danés.