2026 URT. 16 «No hay dinero que pueda pagar las barbaridades que nos hicieron» Cuatro víctimas de abusos sexuales en el colegio Maristas de Iruñea comparecieron ayer para reiterar la denuncia de «las barbaridades» que sufrieron de niños y señalar que la indemnización que les han ofrecido es «indignante, vergonzosa y ridícula». Marcos Leyún, uno de los denunciantes, en un vídeo del Gobierno navarro. (NAFARROAKO GOBERNUA) GARA IRUÑEA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Cuatro personas que sufrieron abusos sexuales por parte de religiosos de los hermanos maristas en el colegio Santa María la Real de Iruñea comparecieron ayer ante los medios de comunicación para denunciar las «barbaridades» que sufrieron cuando eran niños y detallar la respuesta recibida. Estas cuatro víctimas -Marcos Leyún, Joaquín Galar, Koldo Eslava y Patxi Goñi- comparecieron, acompañadas de amigos y familiares, ante el colegio de Maristas, ubicado actualmente en Sarriguren, portando carteles con el lema “Basta ya de silencios”. Leyún, presidente de la Asociación de Víctimas de Pederastia en Instituciones Religiosas en Nafarroa, comentó que el lunes, el mismo día en que convocaron la comparecencia de ayer, los hermanos maristas les comunicaron las indemnizaciones que les iban a pagar a los cuatro. «Hasta ese momento todo era silencio. No se había dicho nada después de siete años de lucha en este colegio, pidiendo explicaciones sobre lo que nos había sucedido y demandando información sobre qué había sido de nuestros abusadores, etcétera. No habíamos tenido nunca ninguna noticia». RECLAMAN INFORMACIÓN Los maristas, señaló, habían aceptado una de sus reivindicaciones, la referida a que, en señal de arrepentimiento, un alumno estudiase todo el tiempo que necesitara en el colegio de manera gratuita. «Se comprometieron a darme información de quién era ese alumno, de cómo funcionaba, etcétera. No lo cumplieron nunca. En los últimos cinco años no se comunicaron nunca conmigo». «Tampoco de mis compañeros se han preocupado nunca, de cómo estábamos, y ahora resulta que, cuando se han presentado a la comisión Priva (encargada de atender casos de abusos sexuales a menores en la Iglesia católica que no pueden ser tratados judicialmente) catorce expedientes correspondientes a Navarra, resulta que los maristas han aportado más documentación que toda la que preparábamos cada uno de nosotros», aseguró. A pesar de que «no hay dinero en el mundo para poder pagar la barbaridad que nos hicieron cuando éramos unos niños», denunciaron que las indemnizaciones que les han concedido los maristas a través del Priva «no llegan a una tercera parte de las indemnizaciones equivalentes en abusos de otras congregaciones». «En nuestra asociación hay personas que han cobrado tres veces más de lo que van a pagarnos a algunos de los que estamos aquí», indicó Leyún, quien resaltó que las indemnizaciones son «indignantes, vergonzosas y ridículas». MILES DE CASOSLeyún estimó que en el colegio de Maristas de Iruñea puede haber miles de casos de abusos, teniendo en cuenta que había más de mil alumnos y que las agresiones se produjeron desde la década de 1940 hasta la de 1980.