2026 URT. 19 REAL SOCIEDAD Sufrir, morder, jugar… y una dosis del capotico de San Sebastián Los donostiarras se adelantaron en la primera mitad con una volea de Oyarzabal, el Barcelona empató en la segunda con un cabezazo de Rashford, pero Guedes volvió a marcar un minuto más tarde y supieron sufrir con uno menos para sumar 3 puntos. Guedes celebra el tanto que daba la victoria a la Real sobre el Barcelona. (Andoni CANELLADA | FOKU) Imanol INTZIARTE DONOSTIA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Dicen que San Fermín tiene un capotico con el que echa una mano a los corredores del encierro. Pues San Sebastián se lo debió pedir prestado, porque la Real tuvo ayer esa dosis de fortuna que se necesita para tumbar a un grande. Tres goles y un penalti anulados por el VAR, balones al palo… Pero con eso solo no se gana, hay que jugar. Los blanquiazules se dejaron el alma en cada balón, corrieron como perros, defendieron como si no hubiera un mañana y además tuvieron el acierto necesario para batir por dos veces a Joan García. Lo de Matarazzo ha sido llegar y besar el santo, nunca mejor dicho. La fiesta comenzó con antelación. La presencia de Zubeldia en el centro de la zaga, sentando en el banco a Caleta-Car, fue la gran novedad del once respecto a los choques ligueros ante Atlético y Getafe. Con Anoeta caliente como la caldera de Pedro Botero, era la hora de los jugadores. Marcó la Real nada más comenzar, pero en claro fuera de juego, y Remiro salvó un disparo a bocajarro de Pedri tras asistencia de Yamal. El Barça no perdonó a la segunda, con un disparo de Fermín, pero el tanto fue anulado tras consultar el VAR porque Olmo le había robado en falta la pelota a Kubo. La noche iba a ser muy larga, los de Flick sumaban llegadas y Olmo tiraba fuera cuando tenía toda la portería para él. Pasado el ecuador marcaba Yamal, pero el VAR, tras un par de minutos de suspense, confirmaba el banderín alzado del linier. Por el tacón de la bota. ACIERTA OYARZABAL Y como el fútbol a veces es inexplicable y escapa de cualquier lógica, Guedes centraba desde la derecha y Mikel Oyarzabal la cazaba de volea en el segundo palo para poner a la Real por delante (1-0, m.32). Repuesto del mazazo, el Barça seguía a lo suyo. A falta de 30 segundos para cumplirse el tiempo añadido Yamal caía ante Zubeldia y Gil Manzano decretaba pena máxima. Sin embargo, el atacante azulgrana estaba en fuera de juego en el inicio de la jugada y el colegiado anuló su decisión. La segunda mitad comenzó por los mismos derroteros. En torno a la hora de juego ambos técnicos comenzaban a mover sus fichas. Al poco de entrar, Lawandowski puso a prueba a Remiro con un remate de cabeza que el de Cascante despejó de forma acrobática, ayudado por el larguero. Fue justo antes de la lesión de Kubo, que se echó la mano a la parte posterior del muslo y fue retirado en camilla. A renglón seguido empató el Barça, con un centro de Yamal a la testa de Rashford (1-1, m.70). Pero nada más sacar, Soler se topó con el meta culé, pero al segundo intento Guedes la mandó a dormir (2-1, m.71). Fueron los mejores minutos de la Real, que pudo sentenciar. No lo hizo. Koundé se estrelló contra con el larguero, Soler se fue a la calle y sus compañeros aguantaron como titanes el acoso y derribo visitante, jaleados por un público que celebraba cada despeje como si fuera un gol. TAMBORRADAEn los prolegómenos no faltaron los tambores y barriles de Goazen Erreala y Txirritako Txuri Urdinak, con la Marcha y el Txuri Urdin cantados desde el verde por el flamante Tambor de Oro Xabier Anduaga con el respaldo del Orfeón Donostiarra y el Coro Easo; y la música de Euskal Herriko Gazte Orkestra.