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Israel exhibe su impunidad en los escombros de la Unrwa en Jerusalén

El régimen israelí exhibió su impunidad para romper la legalidad internacional con el derribo de la sede de la Unrwa en Jerusalén Este, culminando una persecución de la agencia de la ONU, protegida por pactos internacionales que tampoco impidieron matar a 380 de sus empleados en Gaza. Su otro objetivo, borrar a los propios refugiados palestinos.

La bandera israelí ondea entre los edficios demolidos en la sede de la Unrwa en Jerusalén Este. (Ilia YEFIMOVICH | AFP)

Sin previo aviso, poco después de las 7.00, fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de agencia de la ONU para los refugiados palestinos en el barrio de Sheij Jarrah, obligaron a los guardias de seguridad a retirarse y las excavadoras comenzaron a demoler los edificios de la sede de la Unrwa en Jerusalén Este.

Los empleados de la agencia habían dejado las oficinas desde que Israel prohibió sus actividades hace un año, y a principios de diciembre las autoridades israelíes robaron material de la oficina.

Mientras las máquinas destruían los edificios en presencia de cargos políticos israelíes, sobre el complejo ondeaba una bandera israelí, símbolo de la impunidad en la vulneración de la legalidad.

Entre los presentes, el ministro de Seguridad, Itamar Ben-Gvir, que celebró «un día histórico. Durante años, estos simpatizantes del terrorismo estuvieron aquí, y hoy están siendo expulsados... Esto es lo que le sucederá a cualquiera que apoye el terrorismo».

Igualmente, el vicealcalde de Jerusalén, Aryeh King, prometió acabar con la Unrwa en todo lo que considera «Israel». «Hoy estamos derrotando al enemigo. Hoy, este enemigo ha sido expulsado de Jerusalén y, con la ayuda de Dios, lo expulsaremos de todas las regiones de la Tierra de Israel, porque no hay elección: es ellos o nosotros».

«Esto debería servir como una llamada de atención. Lo que le está sucediendo hoy a la Unrwa podría sucederle mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática», denunció el portavoz de la agencia, Jonathan Fowler. «Es un ataque sin precedentes contra la Unrwa y sus instalaciones; constituye una grave violación del derecho internacional y de los privilegios e inmunidades de Naciones Unidas», añadió.

Roland Friedrich, director de la agencia en Cisjordania, consideró probable que Israel lleve esta operación más allá y se apodere del terreno para construir colonias judías.

El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí defendió la «aplicación de la legislación israelí vigente en relación con la Unrwa y Hamas». Sostuvo que «no goza de inmunidad alguna y su incautación por parte de las autoridades israelíes se llevó a cabo de conformidad con el derecho israelí e internacional».

ILEGAL

En realidad, toda instalación de la ONU es inviolable, según la Convención de Privilegios e Inmunidades que obliga a todos los miembros de Naciones Unidas y también exime a los organismos de la ONU de toda contribución fiscal directa y restricciones de aduana, y obliga a los Estados miembros a facilitar sus comunicaciones.

Fowler subrayó la obligación de todos los miembros de la ONU «sin excepciones» de proteger y respetar la inviolabilidad de las instalaciones.

Para saltarse esta obligación, el mes pasado Israel aprobó una ley que declaró a la Unrwa ilegal, con lo que considera que le despojaba de su inmunidad y privilegios, algo que no puede hacer.

El pasado 14 de enero fuerzas israelíes irrumpieron en un centro de salud de la Unrwa dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén Este y ordenaron su cierre. También está previsto que en las próximas semanas se corte el suministro de agua y electricidad a todas sus instalaciones, incluyendo los centros de salud y educación.

El Secretario General ONU, António Guterres, exigió a Israel que cese «inmediatamente» la demolición de la sede de la Unrwa y que devuelva y restaure el complejo. «Este recinto es inviolable e inmune a cualquier otra forma de interferencia», insistió.

Israel traslada a Jerusalén la persecución de la Unrwa que lleva a cabo en Gaza desde hace más de dos años, convirtiéndola en un objetivo militar más, y en la que ha matado a más de 380 de sus trabajadores y destruido más de 300 de sus instalaciones.

Para justificar toda esta persecución, las autoridades israelíes acusaron a empleados de la agencia de vínculos con la resistencia palestina que no probaron, pero que sirvieron para que varios de sus aliados la criminalizaran y suspendieran sus aportaciones.

BORRAR A LOS REFUGIADOS Y SU DERECHO AL RETORNO

No se trata solo de cortar cualquier apoyo a la población palestina sometida a genocidio, sino también de borrar la existencia de los refugiados y su derecho a regresar a su tierra.

Así lo apuntó el director de la agencia, Philippe Lazzarini, que recordó que el estatus de refugiado, transmitido de generación en generación, está vinculado al derecho al retorno. Fundada en 1949, la Unrwa gestiona centros de salud y escuelas para refugiados palestinos en Palestina, Líbano, Siria y Jordania. Ha arrendado su sede en Jerusalén a Jordania desde 1952 mediante un contrato de arrendamiento ininterrumpido.

Lejos de los vínculos que Israel denuncia con la resistencia, en los libros de texto de sus escuelas ni siquiera se permite la bandera palestina y recientemente ha eliminado la referencia a Palestina de sus libros de texto en Líbano. Las exigencias al régimen israelí para que respete la legalidad chocan con la historia y la propia formación de Israel, fundamentada en su enfrentamiento con Naciones Unidas y la violación de sus resoluciones.

En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) concluyó que Israel no ha probado los vínculos que alega entre la Unrwa y Hamas ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, y le ordenó garantizar las necesidades básicas de la población civil en Gaza y facilitar las actividades de la agencia.

Lazzarini subrayó que las demoliciones de la sede, los ataques incendiarios previos y una campaña de desinformación a gran escala, contradicen esa sentencia. «El tribunal también subrayó que Israel no tiene jurisdicción sobre Jerusalén Oriental», añadió.

Hamas denunció la flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales por parte de Israel, «que refleja una arrogancia oficial sin precedentes y un desprecio deliberado hacia Naciones Unidas, sus instituciones y la comunidad internacional». Reclamó a la comunidad internacional que tome una acción directa.

La Autoridad Palestina alertó contra «una escalada deliberada (...) como parte de un ataque sistemático y un intento de socavar el sistema internacional de protección de los refugiados palestinos».



Hamas pide que el comité palestino entre en Gaza

El portavoz de Hamas en Gaza, Hazem Qasem, afirmó que el grupo está trabajando con Qatar, Egipto y EEUU para que Israel permita operar sobre el terreno al comité palestino que debería gobernar el día a día de la Franja de forma provisional, según el plan de Donald Trump. Hamas señaló que ha comenzado a preparar sus archivos y documentos para entregarlos. «Ahora, el paso práctico debe comenzar con la llegada del comité independiente a la Franja de Gaza para que podamos iniciar el proceso de traspaso», añadió. Israel ni siquiera está de acuerdo con su creación. Hamas recordó que no ha impuesto condiciones previas para la formación del comité, integrado por varios opositores de Hamas o vinculados a la Autoridad Palestina. En cualquier caso, depende de otros tres organismos que forman un especie de protectorado internacional al dictado de Trump.GARA



Ya son nueve los niños muertos por hipotermia

Con el fallecimiento de una bebé palestina de seis meses, Shatha Abu Jarad, en Gaza debido a una hipotermia, ya son nueve los niños fallecidos este invierno a causa del frío por los obstáculos israelíes a la ayuda para habilitar refugios adecuados para cientos de miles de desplazados.

Además, los soldados israelíes mataron a otro palestino y ya son 466 el número total de muertos (entre ellos más de un centenar de menores) en las casi diarias violaciones del alto el fuego. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU alertó del riesgo de un aumento de los ataques por las nuevas órdenes de evacuación «inmediata» emitidas por el Ejército israelí en Beni Sujaila, al este de Jan Yunis. La agencia estima que más de 400 familias permanecen todavía en la zona, cerca de la letal «línea amarilla» que los soldados han convertido en un campo de tiro.

Por otro lado, Hamas entregó a los mediadores un documento en el que confirma que ha cumplido «de forma plena con todas las disposiciones del acuerdo y lo ha tratado como un marco vinculante» para detener el derramamiento de sangre, «y no como una excusa política para la continuación de la agresión o la reproducción de políticas genocidas», cono acusa Israel, que ha cometido 1.298 violaciones del alto el fuego como disparos directos, incursiones militares y bombardeos aéreos y de artillería, así como demoliciones de viviendas y arrestos de civiles.

También señala que las restricciones israelíes han provocado el colapso del sistema sanitario de Gaza y que el compromiso de permitir la entrada de 600 camiones diarios de ayuda se ha reducido 43,5% de lo pactado, con un suministro de combustible especialmente restringido.

También menciona obstáculos por parte de Israel a la rehabilitación de infraestructuras básicas, el bloqueo de la central eléctrica y la falta de autorización para la entrada de viviendas temporales.GARA