2026 URT. 25 SEGUNDA EDICIÓN DEL CERTAMEN INTERNACIONAL DE BILBO «Plié» y salto adelante del concurso de danza DeveloppE Gran Vía de Bilbo, sala BBK; fuera, el ambiente era el de un sábado de rebajas. Dentro, seriedad y máxima concentración. No en vano, estos jóvenes bailarines, de entre 16 y 19 años, se jugaban ayer el paso a la final en la segunda edición del concurso Developpe, creado por Igor Yebra y Jone Goirizelaia. Este año, con salto adelante. Algunos de los bailarines de, entre 16 y 19 años, que optaban ayer a pasar a la final. (MIkel MARTINEZ DE TRESPUENTES / FOKU y Antonia RAGEL) Amaia EREÑAGA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Semifinal de la categoría Principal, en la que participaban bailarinas y bailarines de entre 16 y 19 años. Fuimos apuntando los que nos habían sorprendido y, de la quincena que había bailado, nos salían más de seis. Eran buenos, pero muy buenos. «¿Es una impresión propia o este año hay más nivel que el pasado?», preguntamos, desde nuestra ignorancia -y cierta envidia sana; quién pudiera bailar como estos chavales-, a Jone Goirizelaia. La abogada y ex política es también directora de Ballets Olaeta, una referencia histórica de la euskal dantza, e impulsora, junto al coreógrafo, bailarín y profesor Igor Yebra del concurso internacional de danza Developpe Dantza, un certamen para una franja de edad de entre 10 y 19 años, que es apoyado por la BBK, el Ayuntamiento de Bilbo y la Diputación de Bizkaia. Lo nuestro no solo era una impresión, Goirizelaia nos lo confirmó. «Estamos muy contentos. Ha habido alrededor de un 10 por ciento de incremento en los inscritos respecto al año pasado y, en total, son más de 300 bailarines y bailarinas. También se ha incrementado en euskal dantza, donde compiten ocho grupos. Y, sobre todo, está el gran aumento en la participación de bailarines masculinos: de dos del año pasado, hemos pasado a diez, que, además, están a un nivel muy alto en todas las categorías y están muy preparados. El año pasado nos habíamos quedamos un poco preocupados por ese dato». En la sala BBK, en plena Gran Vía bilbaina, desde el jueves se está celebrando la segunda edición de este concurso que busca visibilizar el trabajo que se está realizando en la danza, descubrir jóvenes talentos de entre 10 y 19 años y ayudarles a impulsar su carrera. Los premios, económicos y en forma de becas y estancias formativas en centros de prestigio internacional (Compañía Nacional de Danza de Madrid, Alberta Ballet de Canadá, Ballet Nacional del Sodre de Uruguay, Académie Internationale d'Été de Niza, Jude & Mikhaelev Ballet Academy de Burdeos...). En poco tiempo, este se está consolidando como uno de los encuentros de referencia para la danza clásica en Euskal Herria y a nivel estatal. Solo un dato: este año hay participantes de todos los herrialdes -se ha sumado una escuela de Biarritz- y ha aumentado la participación en un 10%. En total, son 300 jóvenes bailarinas y bailarines de clásico y euskal dantza. PRESENCIA INTERNACIONAL Una de las claves es Igor Yebra. No hay que olvidarlo, es uno de los grandes nombres que ha dado Euskal Herria a la danza: ha sido «étoile» o estrella de la Ópera Nacional de Burdeos, bailarín invitado en numerosas compañías, y coreógrafo y director artístico del Ballet Nacional Sodre de Uruguay durante tres temporadas. Yebra se ha traído a Bilbo a Charles Jude (fue estrella del Ballet de la Ópera de París y director del ballet del Teatro de Burdeos, además de ahora presidente de la Asociación Lifar) y, para el jurado, a nombres como Muriel Romero (directora de la Compañía Nacional de Danza), Leire Ortueta (bailarina del Royal Ballet y maestra de la Royal Ballet School), Mónica Zamora (bailarina principal del Birmingham Royal Ballet). Completa el jurado Mikel Gonzalez Pujana, de Bizkai Folklore Taldea. Entre los doce bailarines y bailarines que se han inscrito al premio Lifar, creado este año en el concurso en homenaje al legendario bailarín y coreógrafo Charles Jude, veíamos ayer al durangués Kaiet Amezua, medalla de oro en clásico en la primera edición de Developpe Dantza. Hoy podría estar en la final. Unas finales que se celebran hoy por la mañana, mientras que la gala de clausura, abierta al público, empezará a las 17.00. Actuarán Barkoxeko Dantzariak y figuras actuales de la danza vasca: Gaizka Morales y Alejandro Polo, desde la Compañía Nacional de Danza; o Mikel del Valle y Marta Otazu, desde MDV Danza. La estrella de esta cita será el basauritarra Martín Díaz, que lleva desde 2018 en el Royal Ballet de Londres, primero en su escuela y, desde 2022, como artista de la compañía. «Ha sido una pena no poder ir antes a Bilbo, pero tengo dos funciones y llegaré el domingo casi sin poder calentar, pero contento», nos explicaba ayer por teléfono desde Londres, entre función y función. Alumno en la escuela de Igor Yebra -«yo me crié casi en esa escuela, donde estuve desde los 7 años. Vivía en la escuela e Igor me inculcó el amor a la danza. También le tengo que agradecer a mi maestra Anna Generalova», nos contaba-, a los 13 años empezó a estudiar en Madrid y de ahí, a Londres. Miembro del cuerpo de baile y con «contrato de por vida» en la prestigiosa compañía inglesa, nos reconocía que «mi aspiración es seguir escalando y llegar a Principal». ¿Y es el ambiente tan competitivo como lo pinta el cine?, le preguntamos. «No es para tanto -contestó-. Yo diría que la escuela es más competitiva que la compañía. Aquí tenemos un sentimiento de familia». «Yo me crié en la escuela de Igor Yebra, donde estuve desde los 7 años. Igor me inculcó el amor a la danza», explicaba desde Londres el bailarín basauritarra Martín Díaz