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VACUNAS CADUCADAS

Cuatro grandes sombras oscurecen aún más la inoculación de vacunas caducadas

Sobre la administración de vacunas caducadas a 244 bebes y 9 adultos recaen cuatro grandes sombras. ¿Cómo pudo ocurrir en nada menos que 12 de las 13 OSI de Osakidetza? ¿Qué gestión se hizo desde que se supo? La tercera sombra se cierne sobre si lo ocurrido se iba a hacer público o se pensaba llevar con discreción. Y la cuarta y última envuelve la decisión vacilante sobre la revacunación.

(IREKIA)

Aunque ahora se pueda dar por bueno que las vacunas seguían siendo eficaces durante todo noviembre y bajar la cifra de 253 a 103, lo cierto es que en las dosis se podía ver el lote X019675 y la fecha 10-2025, a partir de la cual se consideraba caducada. Por lo tanto, la primera gran sombra se sitúa sobre cómo puede ser posible que se haya seguido pinchando hasta hace unos días en hasta 12 de las 13 OSI de Osakidetza. Y no deja bien a nadie en toda la estructura.

Después de la primera nota de prensa del martes, el consejero de Salud, Alberto Martínez, afirmó ayer en una rueda de prensa en Agurain que «reconocemos que el error cometido en la gestión de estas vacunas ha sido grave y pedimos disculpas a las familias afectadas», para añadir que «dada la gravedad de lo ocurrido», se ha abierto una investigación interna «para esclarecer y detectar el eslabón de la trazabilidad en el que se haya podido producir el error y así aplicar medidas correctoras que eviten la repetición de hechos como este».

En la comparecencia, el consejero de Salud admitió que han fallado varios controles: el almacén distribuidor, los centros de salud que recibieron las vacunas y el personal de Enfermería que las administró, que fueron más de 50. Explicó que todos ellos deberían haber comprobado la fecha de caducidad, pero se está investigando si, por ejemplo, la partida quedó en una nevera durante tiempo. «Soy médico y generalmente cuando voy a la farmacia miro la fecha de caducidad, pero hay veces que no. El error humano se ha multiplicado y vamos a investigarlo profundamente para que el sistema quede garantizado».

LA SEGUNDA SOMBRA SE CIERNE SOBRE CUÁNDO CONOCIÓ EL DEPARTAMENTO LO QUE ESTABA OCURRIENDO Y CÓMO HA REACCIONADO.

Según palabras del consejero, conocieron los hechos el 15 de enero, cuando una enfermera de un centro de salud de Errenteria se lo comunicó. Según declaró el martes en la Cadena Ser, «entendíamos que estaba localizada en ese centro. Inmediatamente iniciamos los procesos internos. A los dos o tres días nos dimos cuenta de que el lote estaba distribuido en más sitios. Iniciamos una incidencia para retirar los lotes».

El consejero Alberto Martínez afirmó que desde el pasado martes, Osakidetza está contactando con las familias afectadas y que, según las tres entidades contrastadas, la inoculación de esta vacuna no genera ningún efecto adverso en estas personas.

Que desde el 15 hasta el 27 de enero Osakidetza no comenzara a informar a las familias no es un dato menor, teniendo en cuenta que es precisamente el 27 de enero cuando EH Bildu registró en el Parlamento su pregunta sobre esta inoculación de vacunas caducadas. Solo después el Departamento de Salud se avino a dar cuenta de lo ocurrido a la ciudadanía.

En ese sentido, llamó la atención que el consejero de Salud, Alberto Martínez, se mostrara molesto con la parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera, con la que habló personalmente el martes. Afirmó que le transmitió toda la información y le indicó que no deseaban crear alarma social y «desasosiego», pero que la coalición hizo público el caso.

Y AHÍ SURGE UN TERCER ESPACIO DE GRAN OSCURIDAD. ¿CÓMO PENSABA GESTIONAR EL DEPARTAMENTO DE SALUD ANTE LA CIUDADANÍA UN HECHO TAN GRAVE?.

La crítica pública del consejero a la parlamentaria de EH Bildu da a entender que, de otra forma, la Consejería hubiera tratado de resolver la cuestión con discreción. Por ello, la parlamentaria Rebeka Ubera, entrevistada en el programa ‘‘En Jake’’, de ETB2, afirmó que «las declaraciones del consejero sobre mi persona son tristes». Añadió que, «aquí, el que tiene un problema de transparencia y con su gestión es el consejero. ¿Si nosotros no lo hubiésemos hecho público la Consejería hubiese informado o se pondría en contacto con las familias?» , se preguntó la parlamentaria.

Ubera declaró a ETB que «hoy mismo [por ayer] nos hemos puesto en contacto con algunas familias, y nos dicen que no se han puesto en contacto con ellas. Las familias están llamando a las OSI. Hay incertidumbre. No hay un criterio claro. ¿A qué está esperando la Consejería para actuar?».

Para incomodidad de este consejero y sus antecesoras en el cargo, Rebeka Ubera se ha trabajado una extensa red de contactos en las bases del sistema de Salud. EH Bildu estuvo más de diez días siguiendo lo ocurrido con absoluta discreción. Lo que la parlamentaria dijo el martes, después de registrar su pregunta, fue que «sabemos esto desde hace 10 días. En estos 10 días hemos estado comprobando la veracidad de la información. Tenemos mas de una fuente, por lo que podemos decir que esta información es veraz. Hemos llamado al consejero y nos ha ratificado la información». Añadió que «entonces, hemos solicitado la información correspondiente para que esto se esclarezca, en atención a nuestra responsabilidad como grupo».

En lo relativo a la comunicación de lo ocurrido, tampoco se puede olvidar que el lehendakari, Imanol Pradales, preguntado en Madrid, después de su reunión con Pedro Sánchez, sobre los problemas de vacunación desvelados y sobre las ocho de la tarde, afirmó que «respecto al tema de la vacunación, que lo hemos dado a conocer nosotros desde el propio Gobierno...», lo que no concuerda con la cronología de los hechos de ese martes.

POR ÚLTIMO, ESTÁN LOS TITUBEOS A LA HORA DE DETERMINAR SI SE DEBÍA REVACUNAR A LOS AFECTADOS O NO, LO QUE HA AUMENTADO LA INCERTIDUMBRE Y EL TEMOR DE LAS FAMILIAS.

Inicialmente, el Consejo Asesor de Vacunación de Euskadi (CAVE) anunció una revacunación generalizada, aduciendo que no tenía contraindicaciones. Pero luego se conoció que un informe de la Agencia Española de Medicamentos no recomienda revacunar a la gran mayoría de los afectados.

Finalmente, el consejero de Salud, Alberto Martínez y la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, comparecieron a las 19.45 para dar cuenta de que el Consejo de Vacunación de Euskadi, tras hora de debate, decidió que se revacunará a las 103 personas (98 bebés y 5 adultos) que recibieron dosis caducadas entre el 1 de diciembre y el 15 de enero. Entienden, atendiendo a la Agencia Española de Medicamentos, que la eficacia se extiende un mes más allá de la caducidad indicada en los frascos.

Que también con esto el Departamento de Salud haya estado haciendo una especie de baile de la Yenca, contradice las afirmaciones del consejero Alberto Martínez de que desde un inicio estaban realizando gestiones para adoptar las decisiones sin causar alarma.

Pero hasta que el caso no llegó a los medios de comunicación a través de EH Bildu no se comenzó a contactar con las familias afectadas ni se tenía claro cómo se debía de actuar, algo que no se decidió hasta ayer a la tarde.