2026 OTS. 05 Ni descanso ni salario justo: la vida de las trabajadoras del hogar internas Jornadas que superan ampliamente el máximo legal, ausencia de descansos y salarios por debajo del mínimo interprofesional siguen marcando la realidad de las trabajadoras del hogar. Así lo refleja el último informe de ATH-ELE, que advierte de la falta de acciones reales por parte de la Administración. La asociación ATH-ELE presentó el informe sobre la situación de las trabajadoras del hogar. (A.LOIOLA | FOKU) Asier ROBLES BILBO {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} El cuidado de las personas dependientes en el ámbito doméstico sigue realizándose, en muchos casos, a costa de los derechos y la salud de quienes lo sostienen; mujeres migradas en su gran mayoría. La Asociación de Trabajadoras del Hogar de Bizkaia (ATH-ELE) presentó ayer en Bilbo el informe correspondiente a 2025, elaborado a partir de los casos atendidos en su asesoría jurídica. Los datos dibujan un panorama de precariedad estructural en el trabajo del hogar. Según el informe, el 99,2% de las 258 trabajadoras internas atendidas eran mujeres migradas y más de una de cada cuatro se encontraba en situación administrativa irregular. Entre las trabajadoras extranjeras no comunitarias, el porcentaje sin permiso de trabajo se eleva hasta el 46%. JORNADAS QUE SUPERAN EL MÁXIMO LEGAL Uno de los aspectos más alarmantes es el incumplimiento sistemático de la jornada laboral. El 67,5% de las trabajadoras internas de entre semana estaba a disposición de la parte empleadora más de 60 horas semanales, superando ampliamente el máximo legal. En el caso de las trabajadoras que no tienen papeles, la cifra alcanza el 73,5%. A ello se suma la ausencia de descansos: solo el 42,6% disfrutaba del descanso semanal legal, mientras que un 28,3% no tenía ningún día de descanso a la semana y un 14,5% carecía incluso de descanso diario para salir del domicilio para dedicarse a sus propios asuntos. Según el informe, el 60,5% tiene solo dos horas diarias de tiempo libre. La falta de descanso nocturno se consolida como un problema grave de salud laboral. Casi la mitad de las trabajadoras internas (46,1%) que acudieron a ATH-ELE en 2025 dijo no descansar por la noche de manera continuada. «Se trata de trabajadoras que cuidan personas en situaciones de dependencia importante, que necesitan cuidados diversos por la noche (tranquilizarlas, acompañarlas al baño, movilizarlas, suministrarles medicación, etc.), de las que también se ocupan a lo largo del día, lo que provoca una sobrecarga física y psíquica creciente», explicó la asociación. SALARIOS QUE NO CORRESPONDEN A LAS HORAS TRABAJADAS En materia salarial, los incumplimientos son generalizados. El 100% de las trabajadoras internas de entre semana que acudieron a la asesoría de ATH-ELE no percibía el salario que le correspondería en función de todas las horas trabajadas. Incluso tomando como referencia únicamente el salario mínimo para una jornada de 40 horas, sin tener en cuenta que hacían muchas más, el 19,35% de las trabajadoras en situación regular y el 51,38% de las que no tenían papeles no alcanzaban el SMI. Además la asociación denunció que en un 37,6% de los casos el salario se entregaba en mano y sin documentación. «Esto, además de problemas para conseguir créditos, becas, contratos de alquiler… tiene como consecuencia que las interesadas más de una vez no tienen información sobre lo más elemental de la relación laboral, como los datos de sus empleadores», señaló. Aunque la mayoría de las trabajadoras internas en situación regular estaba dada de alta en la Seguridad Social, ATH-ELE subrayó que esta cobertura no evita situaciones de extrema inseguridad. Un 24% perdió su empleo de un día para otro por fallecimiento o ingreso en residencia de la persona empleadora, con derecho únicamente a un mes de indemnización, independientemente de la antigüedad. AGENCIAS QUE PROMUEVEN «CONDICIONES ILEGALES» El informe denuncia, además, el papel de las agencias de colocación, «que en muchos casos promueven condiciones ilegales». Los contratos y nóminas suelen reflejar únicamente 40 horas semanales, ocultando las denominadas «horas de presencia», que forman parte de la jornada y deberían ser remuneradas. Además, indica que, en ocasiones, las agencias son la verdadera empleadora, pero de forma oficial lo ocultan para no aplicar las normas del Estatuto de los Trabajadores, «que obligarían a computar como horas de trabajo todas las que la norma especial de Hogar, llama de ‘pernocta’ y en realidad son una guardia nocturna», sostuvo ATH-ELE. UNA PRECARIEDAD ESTRUCTURAL SIN RESPUESTA EFICAZ En su valoración de los cambios legales de 2025, la asociación admitió avances parciales, pero alertó de las dificultades de llevarse a la práctica. Por ejemplo, en prevención de riesgos laborales, «pese a la entrada en vigor de nuevas obligaciones, la mayoría de las medidas previstas no se han desarrollado y su aplicación resulta especialmente inviable en el trabajo interno, donde la persona empleadora suele carecer de capacidad real para gestionar la relación laboral». SISTEMÁTICOATH-ELE concluye que, un año más, el trabajo interno en el hogar sigue sosteniéndose sobre una combinación de invisibilidad, falta de control institucional y recorte efectivo de derechos, y reclama medidas específicas y urgentes que pongan fin a una precariedad que considera estructural. Señala que toda esta situación deriva de la falta de un sistema de cuidados público y de calidad.