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NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA

Iruñea avanza hacia un Plan de Normalización del Euskara

El Ayuntamiento de Iruñea ha impulsado un proceso participativo para la elaboración, por primera vez en la ciudad, de un Plan de Normalización Lingüística para el Fomento del Euskara. El proyecto parte de un acuerdo político mayoritario y busca sentar las bases para el impulso del minorizado euskara en los próximos años.

Fiesta de Sortzen en Iruñea, en mayo de 2025. La concejal Aitziber Campion, en la plaza de los Burgos de Iruñea. (Iñigo URIZ | FOKU)

El Ayuntamiento de Iruñea está elaborando el primer Plan de Normalización Lingüística para el Fomento del Euskara que estará en vigor entre 2027 y 2031. Según explica a GARA Aitziber Campion (EH Bildu), concejala delegada de Educación, Participación Ciudadana y Euskara, el objetivo es lograr un amplio consenso político y social para sentar las bases de un acuerdo que sirva para avanzar, quizás menos de lo que se desee, pero que los pasos que se den sean firmes y, a ser posible, irreversibles .

Campion recuerda que elaboración de un plan de normalización lingüística para fomentar el euskara estaba recogido en el acuerdo para la moción de censura que hizo de nuevo alcalde a Joseba Asiron en diciembre de 2023. «No había más desarrollo de esta cuestión, pero una vez que entramos a gobernar había que cumplirlo. Básicamente es un plan estratégico para que cualquier área del Ayuntamiento pueda tener un plan para organizar su trabajo y marcar una dirección» .

A pesar de que legalmente no es necesario, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Iruñea considera que todos los planes de este tipo deben tener el respaldo del Pleno. «Lo hacemos con todos los planes, pero en el de euskara veíamos que era todavía más importante contar con ese respaldo. Nos parecía necesario que en el origen del proceso hubiera un acuerdo mayoritario sobre el que empezar a construir», explica Campion.

Técnicamente, la elaboración del plan correrá a cargo de la empresa Emun, con amplia experiencia, mediante una adjudicación, pero la edil insiste en la necesidad de que ese encargo contase con un acuerdo político mayoritario para comenzar el proceso.

Inicialmente, las bases las acordaron los partidos del equipo de Gobierno (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) y, posteriormente, el PSN realizó aportaciones y se sumó, logrando de este modo la mayoría política del Pleno. Campion reconoce que su grupo hubiera elaborado un plan más ambicioso, pero subraya la importancia de un acuerdo plural.

LENGUA MINORIZADA

El acuerdo para el plan tiene como punto de partida que «en Iruñea tenemos dos lenguas básicas para el funcionamiento habitual de la ciudad, que son el castellano y el euskara». El euskara es una lengua minorizada, «y esto no es una opinión, ya que así lo recogen los diferentes organismos internacionales, como el Consejo de Europa y la Unesco, y así está recogido en la Ordenanza Municipal de Euskara».

Por tanto, aparece como evidente la necesidad de fomentar la lengua minorizada. «Si una de las dos lenguas básicas de esta ciudad es una lengua minorizada, el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de presevarla y fomentarla», destaca Aitziber Campion.

Para ello, se han marcado tres líneas prioritarias. La primera de ellas es impulsar el uso del euskara, «es decir, que quien quiera usarlo pueda encontrar posibilidades de usarlo». La segunda es fomentar el conocimiento del euskara, «promocionar que más gente quiera aprenderlo y que quien quiera aprenderlo encuentre los recursos económicos, formativo y logísticos que necesite».

La tercera línea, «quizás menos tangible», es aumentar el prestigio social del euskara en una ciudad en la que durante décadas ha tenido un trato político, social y mediático complicado. «Nos parecía importante situar el euskara como una riqueza de la ciudad y también como un elemento de cohesión social que multiplique las oportunidades de la ciudadanía».

En el acuerdo se incluye la creación del Consejo Municipal del Euskara, de la mismas manera que actualmente funcionan consejos municipales de mayores, de juventud, LGTBI, mujeres o diversidad cultural. «Nos parecía que el euskara tenía que tener ese espacio donde se encuentra la parte social y la parte política. Y más si vamos a tener un plan que vaya guiando la acción de gobierno en ese tema. Es un espacio en el que se podrá hacer seguimiento del plan y valorar qué está funcionando y qué no, si hay que cambiar algo...», señala la edil.

Campion reconoce que el acuerdo se ha retrasado. Una de las razones para ello es que han evitado que estallase cualquier polémica en relación al euskara. «Si la vocación era lograr un acuerdo entre diferentes para sentar las bases del futuro, tenía que estar al margen de cualquier polémica».

De este modo, se ha desligado el Plan de Normalización Lingüística para la Normalización del Euskara de cuestiones presupuestarias, la plantilla orgánica y la siempre complicada cuestión de las escuelas infantiles. Estos temas se negociarán en su momento de manera separada, pero se ha evitado que influyan en el plan, ofreciendo una imagen negativa de mercadeo y confrontación política».

«Tanto con la plantilla orgánica como con las escuelas infantiles tenemos una trayectoria histórica de polémica. Nos parecía que sin quedarnos en esos dos temas dando vueltas, teníamos todo un espacio social en el que podíamos fomentar el euskara basándonos en acuerdos en otros ámbitos. En cualquier caso, vamos a seguir intentado aumentar los perfiles bilingües de la plantilla orgánica, pero eso es ya parte del programa de los grupos del equipo de gobierno y no de este consenso», explica la edil.

PROCESO PARTICIPATIVO

Como en todas las cuestiones troncales, el Ayuntamiento de Iruñea ha impulsado un proceso participativo para la elaboración del plan. La primera de las reuniones para ello tuvo lugar el 11 de febrero y Campion valora positivamente la acogida que tuvo. «A la hora de reforzar el fomento del euskara, consideramos conveniente reunir a diferentes voces, experiencias y opiniones acerca de esta lengua. En esta ciudad hay personas para las que el euskara es su lengua de todos los días y hay otras personas para las que es algo todavía muy lejano. Y nos gustaría que esas voces también se pudieran encontrar», señala Campion.

«Desde el inicio buscábamos que el proceso participativo interpelara a las asociaciones y colectivos que están trabajando desde el euskara, pero también buscábamos extenderlo a espacios que son representativos de la ciudad como Bilgune Feminista, las peñas o el movimiento ecologista», explica la concejal.

En la primera sesión del proceso participativo se organizaron seis mesas de debate y una de ellas fue en castellano «para que esas personas pudieran hacer su aportación y tuvimos una respuesta muy satisfactoria en general».

«La respuesta más recurrente que hemos recibido hasta el momento era que este proceso era necesario. Se ha valorado que el Ayuntamiento se responsabilice en el fomento del euskara y tenga una línea estratégica y ordenada para hacerlo y también el objetivo de que esto no se quedara solo en las personas que ya hablan, quieren y utilizan el euskara», señala Campion.

«Ahora nos toca mantener esa tensión y hacer el esfuerzo de seguir ampliando la representatividad de la ciudad en esos espacios, sabiendo como concejal de Participación Ciudadana, que es muy difícil que toda la diversidad de la ciudad se vea representada en los procesos participativos», añade.

La metodología del proceso participativo, seña de identidad del Ayuntamiento de Iruñea, ralentiza la toma de decisiones, pero hace que estas sean mucho más sólidas. «Para que un plan sea efectivo, tiene que contar con la experiencia y el punto de vista de las personas que viven día a día la ciudad. Si miramos desde un despacho -aunque no estamos encerrados en un despacho ni muchísimo menos- y solo tuviéramos una mirada institucional, se nos quedaría coja. El proceso participativo otorga efectividad al plan».

La primera fase del proceso participativo tendrá cinco sesiones, tras las que Emun recogerá toda la información. Está previsto que la segunda fase comience después del verano y que para noviembre el Ayuntamiento de Iruñea cuenta ya con su Plan de Normalización Lingüística para el Fomento del Euskara.

Campion valora muy positivamente que al final del proceso el Ayuntamiento de Iruñea tenga, por primera vez, un plan de estas características «porque estamos reconociendo que en la ciudad no hay una normalización lingüística y, también con el apellido de ‘fomento del euskara’, con los que también estamos declarando que el euskara necesita ser fomentado y con un mensaje de que se trata de una riqueza compartida».