2026 OTS. 24 Vox arranca pancartas del 3 de Marzo en el campus de Araba Movilización antifascista en el campus de EHU de Araba en respuesta a Vox. (Endika PORTILLO | FOKU) I. S. GASTEIZ {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} La RAE define provocación como el «delito consistente en incitar públicamente a alguien para que cometa una acción delictiva». Y el acto celebrado ayer por Vox en Gasteiz encaja en esta definición. Júlia Calvet, portavoz de Juventud de la formación ultra y diputada en el Parlament, acudió acompañada de un reducido grupo de simpatizantes al campus de EHU de Araba, cerrado y tomado por la Ertzaintza desde primera hora de la mañana. Los acólitos de Abascal retiraron carteles colocados en el exterior de la Facultad de Farmacia con motivo del 50 aniversario de la matanza del 3 de Marzo, lanzaron gritos de «viva España» y se hicieron selfies ante la manifestación antifascista. Buscaban una imagen similar a la del 12 de octubre, cuando se produjeron incidentes en respuesta a un acto de Falange en el centro de la capital alavesa. Algo que no consiguieron. Calvet se movió a sus anchas en el cordón policial para sacarse una foto sonriente ante la movilización de IAS. Y, en declaraciones ante los medios, propuso ilegalizar el movimiento antifascista, siguiendo los pasos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Uno de sus compañeros fue más allá y no dudo en insultar a los congregados. Llamó «energúmenos» y «capullos» a cientos de jóvenes que se mantuvieron durante más de una hora ante el cordón instalado por la Ertzaintza, que desplegó más de una docena de furgonetas, utilizó drones y puso controles en los pasos subterráneos que conectan el campus con el centro de Gasteiz. «Vox ha venido a difundir su mensaje de odio, y no podemos dejar que un partido fascista realice un acto con total impunidad, no podemos dejar que normalicen el fascismo en la universidad. Los jóvenes les tenemos que hacer frente, movilizándonos y luchando. Porque sabemos que la única intención de Vox es difundir mensajes racistas, machistas y clasistas», denunció June Egino. También censuró la decisión de EHU de cerrar el campus, «porque implica permitir que Vox realice su acto con normalidad, y porque permite criminalizar a los antifascistas que venimos a protestar». «Hemos visto cómo ellos vienen escoltados y nosotros somos los que sufrimos la represión», dijo, y recordó que «la lucha contra el fascismo no acaba hoy. Por eso instamos a los jóvenes y a los estudiantes a movilizarse el día 26 de febrero y el 3 de marzo». HACER UN PLANTE A VOX El rector de EHU, Joxerramon Bengoetxea, por su parte, reiteró que desde el Rectorado se tomó la decisión de suspender las clases presenciales «para minimizar los posibles problemas de seguridad que pudieran surgir». «Nuestra decisión tiene como objetivo priorizar la seguridad y el cuidado de las personas y, al mismo tiempo, mantener nuestra actividad docente. De este modo se quiere también hacer un plante y mostrar nuestro rechazo, a quien, por su legalidad, ha sido autorizado a celebrar el acto», señaló. El equipo rectoral insistió en que la elección del 23F para el acto de la ultraderecha «no es baladí y la rechazamos de pleno». En ese sentido, recordó que los valores proclamados en los Estatutos de la EHU son «incompatibles con los mensajes nacional-populistas de todo totalitarismo». SINDICATOS LAB, Steilas y ELA se concentraron en la plaza de la Virgen Blanca «para hacer frente a los discursos españolistas, supremacistas, clasistas, xenófobos, machistas y euskarafobos que pretende impulsar la extrema derecha», y para «decir que las personas trabajadoras que somos antifascistas no vamos a aceptar algo así en Euskal Herria».