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RECONFIGURACIÓN DEL ORDEN MUNDIAL

Ataque a gran escala de EEUU e Israel contra Irán para asaltar el poder

EEUU e Israel lanzaron ayer una operación contra Irán para intentar un cambio de régimen. Benjamin Netanyahu y Donald Trump afirmaron haber matado a Ali Jameni, junto al ministro de Defensa y al comandante de la Guardia Revolucionaria. Irán no lo ha confirmado.

Un hombre camina con bolsas entre los escombros de un edificio destruido en un ataque con misiles en Teherán. (Amir KHOLOUSI | ISNA)

EEUU e Israel bombardearon ayer varias ciudades de Irán, entre ellas la capital, en plena negociación diplomática entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní, y con el cambio de régimen en mente. Mataron a más de 200 personas. Entre ellas estaría el líder supremo iraní, Ali Jamenei, junto a otros altos cargos, como como el ministro de Defensa y el comandante de la Guardia Revolucionaria. Primero Benjamin Netanyahu y, posteriormente, Donald Trump, ambos confirmaron la muerte del líder iraní. No obstante, al cierre de esta edición, Teherán no había confirmado la muerte de Jamenei.

Irán respondió al ataque con el lanzamiento de misiles contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en los países del golfo Pérsico -en Bahrein, Kuwait, Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos-, incluidas bases e instalaciones militares. El escenario podría convertirse en un conflicto regional de consecuencias imprevisibles, después de que las petromonarquías prometieran responder.

Los ataques sin precedentes de ayer dejaron en evidencia que el objetivo de Trump no ha sido nunca alcanzar un acuerdo nuclear, sino provocar un cambio de régimen y tomar el control de uno de los países con mayores reservas de hidrocarburos y principal enemigo del régimen sionista, como ayer mismo confirmó llamando a los iraníes a levantarse y tomar el poder.

Tanto EEUU como Israel han argumentado que esta es una oportunidad para que los iraníes «tomen el control» del Gobierno. «Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno. Será suyo. Esta será, probablemente, su única oportunidad durante generaciones», dijo ayer Trump.

«DEJÓ DE EXISTIR»

Israel nunca ha ocultado que su principal objetivo era el líder supremo. Anoche, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que «el plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano también dejó de existir», en relación a Jamenei, al tiempo que llamó a la población iraní a «tomar las calles y acabar el trabajo».

Netanyahu explicó que, durante los ataques de Israel y EEUU a Irán, en un «ataque sorpresa», se destruyó el complejo donde residía Jamenei, «en el corazón de Teherán», y añadió que «en los próximos días atacaremos miles de objetivos del régimen terrorista».

Más tarde, el Ejército israelí anunció la muerte de siete altos cargos iraníes, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur. Y el propio Trump, en declaraciones a la cadena ABC, insistió en que «gran parte» de la cúpula iraní cayó en la ofensiva.

La noticia llegó hasta Irán, donde, según varias agencias, se escucharon vítores en las calles y aplausos desde las ventanas en Teherán.

Los medios iraníes, que informaban de manera intermitente debido a una caída generalizada del acceso a internet, aseguraron durante todo el día que Jamenei y el presidente del país, Masud Pezeshkian, se encontraban a salvo.

«ATAQUE PREVENTIVO»

El Ministerio de Defensa de Israel informó a primera hora de la mañana de que el Ejército sionista lanzó un «ataque preventivo contra Irán» para «eliminar las amenazas» a su país, tras lo que las alarmas antimisiles sonaron en el territorio israelí. Posteriormente, mediada la mañana, aviones israelíes bombardearon posiciones en el oeste del país persa.

Según la Media Luna Roja, los bombardeos, que afectaron a 24 de las 31 provincias de Irán, mataron a al menos 201 personas e hirieron a 747 heridos. El ataque contra una escuela de primaria femenina en Minab, en el sur de Irán, dejó al menos 85 niñas muertas, según la Fiscalía de la zona, que no descartaba que el balance aumentara, ya que los equipos de rescate seguían buscando entre los escombros y ese centro tenía unas 170 alumnas.

Otro de los ataques alcanzó un pabellón deportivo en la ciudad de Lamerd, también en el sur, con un balance de al menos 15 muertos, informan las autoridades locales.

Trump ha prometido y enfatizado que Irán nunca tendrá la bomba atómica, por mucho que Teherán haya insistido que su programa nuclear, golpeado el pasado mes de junio en la guerra de 12 días iniciada por Israel y EEUU contra Irán, no tiene carácter ofensivo. «Jamás podrán tener un arma nuclear», repitió ayer Trump al anunciar la Operación Furia Épica y antes de acusar a Teherán de haber rechazado todas las ofertas, así como de intentar reconstruir su programa nuclear «y continuar desarrollando misiles de largo alcance».

«Por estas razones, el Ejército de EEUU está llevando a cabo una operación masiva y continua para evitar que esta dictadura tan perversa y radical amenace a Estados Unidos y nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional. Vamos a destruir sus misiles y a reducir a la nada su industria de misiles. Quedará totalmente destruida, una vez más», prometió.

En su mensaje para justificar la operación, advirtió de que contempla un escenario cruento, que podría costar vidas estadounidenses. Todo ello «por el futuro del mundo, en una misión noble para garantizar que EEUU y sus hijos nunca se vean amenazados por un Irán con armas nucleares», señaló.

En su alocución, prometió arrasar «su industria misilística», acabar con su Marina y desmantelar a los grupos armados aliados de Irán en la región, e instó al personal militar iraní a deponer las armas a cambio de una amnistía o a enfrentarse a una «muerte segura».

Sus palabras sugieren que Trump estaba esperando las condiciones para una «revolución» que tumbe al régimen de los ayatollahs, 73 años después de que la CIA orquestara un golpe de Estado contra el primer ministro iraní elegido democráticamente, Mohammad Mosaddegh.



El estrecho de Ormuz, punto estratégico

El estrecho de Ormuz, punto de importancia estratégica mundial que separa las costas de Irán y Omán, se encuentra entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán y por sus aguas se transporta alrededor del 20% de la producción mundial de crudo y también de gas.

La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró anoche que el estrecho no era seguro debido a los ataques de Israel y de EEUU y que había sido cerrado.

Por este estrecho de Ormuz transitan cada día unos 144 buques, de los que un 37% son petroleros; 17% portacontenedores y 13% graneleros, según la ONU. Es un paso estratégico. EEUU apunta que en 2024 y en el primer trimestre de 2025, esta vía canalizó una parte significativa del comercio marítimo total de petróleo, y un 20% del comercio mundial de gas natural licuado, sobre todo desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos hacia Asia. GARA



Erasoa gaitzetsi edo baretzera deituz alde agertu, denetariko erreakzioak

Estatu Batuek eta Israelek Iranen aurka egindako erasoak eta batez ere Teheranen erantzunak nazioartearen erreakzioa piztu zuen atzo; alde agertu ziren batzuk, gaitzetsi egin zituzten beste batzuek, erasotzaileen edo erasoaren aliatuaren arabera. Kezka agertu zuten eskualdean gatazkak gora egiteko arriskua dagoela eta.

Txinak «kezka handia» agertu zuen Iranen aurkako erasoengatik eta operazio militarrak «berehala bertan behera uzteko» eskatu zuen. Errusiak, Teheranen aliatu handiak, «NBEko kide den estatu burujabe eta independente baten aurka probokaziorik jaso gabe planifikatutako eraso armatua» gaitzetsi zuen, eta «abentura arduragabetzat» jo zuen. Haren komunikatuak ez du adierazten Irani laguntzeko esku hartuko duenik. Venezuela, Brasil eta Txile ere batu ziren gaitzespenera, Latinoamerikatik.

Hezbollahk erasoei aurre egiteko deia egin zien Ekialde Hurbileko herrialdeei, eta Hamasek adierazi zuen «eskualde osoaren aurkako» eraso zuzena dela, «haren segurtasunaren eta subiranotasunaren aurkakoa». Libanok adierazi zuen ez duela onartuko Iranekiko gatazkara «arrastatua» izatea, eta Omanek, AEBren eta Iranen arteko bitartekari lanak egin dituenak, bere atsekabea adierazi zuen, eta AEBri eskatu zion ez uzteko «gehiago bere burua arrastatzen. Hau ez da bere gerra».

NBEk, bart Segurtasun Kontseilua biltzeko asmoa zuenak, eta Europar Batasunak, beren ohiko ekidistantziarekin, «premiazko deseskalatzearen» alde egin zuten, «aurreikusi ezin diren» ondorioak saihesteko, Antonio Guterres NBEko idazkari nagusiak esan zuenez. Berdin gaitzetsi zituen Iranen aurkako erasoak eta Teheranen erantzuna.

Ursula von der Leyen Europar Batzordeko presidenteak eta Antonio Costa Europako Kontseiluko presidenteak «moderazioa» eta «segurtasun nuklearra bermatzeko» baino ez zuten eskatu, Irani eginiko erasoa gaitzetsi gabe; Kaja Kallas goi ordezkariak, berriz, justifikatu egin zuen.

Berlinek, Parisek eta Londresek, batera, Irani egindako erasoetatik bereizita, «gogor» gaitzetsi zuten Iranen erantzuna eta eraso gehiago ez egiteko eta negoziazioei berrekiteko eskatu zioten.

Erasotzaileen aldean, ohiko aliatuez gain, Kanadako lehen ministro Mark Carney agertu zen, Trump kritikatu izan duena.

Energia Atomikoaren Nazioarteko Agentziak ere «eusteko» eskatu zuen, «arrisku nuklearrak» saihesteko. GARA