2026 MAR. 02 EL CINE VASCO EN LOS PREMIOS GOYA «Los domingos» refrenda la década prodigiosa del cine vasco en los Goya Alauda Ruiz de Azúa se convirtió la noche del sábado en la cuarta mujer directora en ganar un Goya, la primera vasca. Su film «Los domingos» se hizo con cinco Goyas en una noche en la que también triunfó José Ramón Soroiz con «Maspalomas». Recabamos las impresiones de los protagonistas de esta jornada histórica para el cine vasco. Alauda Ruiz de Azúa recogió dos de los cinco premios que recibió «Los domingos». (David ZORRAKINO | Europa Press) Jaime IGLESIAS MADRID {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Después de varias ediciones quedándose a las puertas de la gloria, el cine vasco tocó ayer ¡por fin! el cielo en la 40 edición de los Premios Goya. Los galardones más importantes del audiovisual estatal, entregados por la Academia de Cinematografía, rindieron honores a las películas y a los profesionales del cine de Euskal Herria con un total de 8 estatuillas. Cuando este año se anunciaron las nominaciones de esta edición, José Mari Goenaga, codirector y guionista de “Maspalomas”, fue rotundo al respecto: «Lo de este año se veía venir». A ellos, a los Moriarti, les corresponde, de hecho, el honor de haber abierto la veda de ese reconocimiento unánime que hoy en día vive el cine vasco. Desde que “Loreak” se convirtiera, en 2015, en el primer largometraje en euskara nominado en la categoría de Mejor Película, han pasado once años. Once años en los que películas como “Handia”, “La trinchera infinita”, “Cinco lobitos”, “Maixabel” o “20.000 especies de abejas” llegaron a los Goya con opciones aunque, finalmente, ninguna de ellas se hizo con los galardones más codiciados. «LOS DOMINGOS», UN AÑO DE ÉXITOS El sábado por la noche, en Barcelona, esa dinámica cambió. El triunfo de “Los domingos”, de Alauda Ruiz de Azúa lideró una jornada histórica para el cine vasco. En declaraciones realizadas con posterioridad a la gala, la propia cineasta vizcaina valoró los cinco Goyas que obtuvo su película y no solo los premios, pues afirmó: «ya las 13 nominaciones las percibimos como un refuerzo positivo hacia una obra que intenta abrir una conversación adulta y reflexiva. Desde este punto de vista estamos muy agradecidas a la Academia». “Los domingos” ha tenido un recorrido triunfal desde que en septiembre obtuviese la Concha de Oro de Zinemaldia. Galardón que, posteriormente, se vio acompañado del Forqué a la Mejor Película y también del Feroz. El Goya de anoche no hizo sino cerrar un año de éxito para una película que ha suscitado todo tipo de comentarios. Para Alauda Ruiz de Azúa el máximo triunfo de la película ha sido justamente ese, el haber conectado con una audiencia amplia y el haber generado debate social: «Nunca había vivido todo ese crecimiento con ninguna de las otras películas que había hecho. En todo ese proceso, hubo algún que otro momento difícil, porque sientes que todo el mundo quiere apropiarse de la película para defender sus tesis. Pero eso también fue un aprendizaje porque, obviamente, si asumes que has hecho una película incómoda, tienes que asumir que todo el debate que pueda generarse a su alrededor también puede serlo». LOPEZ ARNAIZ Y ARANBURU De entre todos los galardones que obtuvo el film, uno de los más aplaudidos fue el de Patricia López Arnaiz como mejor actriz. La intérprete alavesa, que consiguió su segundo Goya tras el obtenido hace cinco años con “Ane”, destacó en declaraciones a GARA que resulta bastante misterioso «cómo, en ocasiones, te llegan personajes con los que se produce una sincronía especial. Quizá porque te los ofrecen en el momento oportuno. Eso fue lo que me pasó a mi con Maite». La intérprete dijo no compartir esa lectura tan extendida que se ha hecho acerca de su personaje sobre alguien que no entiende a su sobrina: «¡Claro que la entiende! Entiende que es alguien que está en una situación vulnerable, con vacíos emocionales y a la que están manipulando». El de Patricia López Arnaiz no fue el único premio que obtuvo el film de Alauda Ruiz de Azúa en las categorías interpretativas. También Nagore Aranburu se hizo en con el galardón, en su caso como actriz de reparto. De hecho, fue ella la que abrió la veda, ya que su Goya fue el primer premio que se entregó en la gala, presagiando, de alguna manera, el indiscutible triunfo de “Los domingos”. La azpeitiarra, en declaraciones a GARA segundos después de recibir su galardón, confesó su emoción en el escenario: «ha sido un momento tan emocionante y me he puesto tan nerviosa que me he olvidado de citar a Alauda en el discurso de agradecimiento, y lo cierto es que todos los premios que he recibido han sido gracias a ella». La directora de “Los domingos” también habló sobre el recorrido internacional de su película y sobre el modo en que estos cinco Goyas pueden impulsarlo: «No lo sé. La verdad. En Francia se estrenó hace dos semanas. He estado en algunos coloquios y me resulta curioso que las reacciones sean muy parecidas a las que he percibido aquí. Entre la gente de más de 40 años, igual la religión es el gran tema de la película, pero entre los más jóvenes, al final se trata de una metáfora. Ellos suelen conectar con la película desde otro sitio: sienten que es una historia que habla de la libertad individual o de lo difícil que resulta el hecho de que te juzguen en tu propia familia». CONFIANZA CIEGA La productora Nahikari Ipiña, que subió a recoger el máximo galardón de la noche, el de Mejor Película, por su parte, nos comentó: «A mí el tema me parecía fascinante, sobre todo pensando, ¿y esto cómo se comunica? Y ahí es donde tuvimos confianza en la visión de Alauda, porque no todos los directores cuentan las cosas de la misma manera». Esa confianza ciega en las capacidades de la cineasta vizcaina fue refrendada por el resto de productores del film, quienes nos confesaron que si se animaron a financiar esta película fue por la personalidad de su directora, ya que el tema, de entrada, les generaba dudas. La propia Alauda nos confesaba: «En el fondo, no creo que se trate de una película sobre religión. Si solo fuera eso, no habría tenido el recorrido que ha tenido. De hecho, yo cuando encontré la película fue cuando me la planteé como una tragedia familiar, como la historia de una ruptura». SOROIZ, EL ÚNICO SORPRENDIDO Pero el éxito del cine vasco en estos Goya no quedó reducido al triunfo de “Los domingos”. “Maspalomas”, que también tuvo su puesta de largo en Zinemaldia y que optaba a nueve galardones, conquistó el de Mejor Actor Protagonista. No fue un premio que pillara por sorpresa a nadie, salvo quizá al propio José Ramón Soroiz. El actor de Legorreta, fiel a esa imagen humilde que, lejos de ser impostada, derrocha autenticidad y bonhomía, no acababa de creérselo: «Es maravilloso todo lo que me está pasando con ‘Maspalomas’. No se me va a olvidar nunca, ni quiero. Me habéis hecho muy feliz y ojalá todos los Vicentes de este mundo también lo sean», dijo al recoger el galardón dedicándoselo a José Mari Goenaga y Aitor Arregi. De naturaleza tímida, hace dos semanas, durante el encuentro de nominados celebrado en Madrid, Soroiz confesaba a GARA que su único deseo era que pasara toda esta temporada de premios para poder habitar, de nuevo, un escenario de normalidad. Quizá por eso, una vez terminada la ceremonia, rehusó comparecer ante los medios, seguramente para volver a esa normalidad que tanto anhelaba. Aunque el éxito de “Los domingos” y “Maspalomas” haya podido llegar a eclipsar al resto de propuestas, el año excepcional que ha vivido el cine vasco no se reduce a estos dos títulos y la gala de los Goya se encargó de recordárnoslo. Por ejemplo, el cine de animación sigue dando alegrías a los cineastas de Euskal Herria y de un modo específico a Iván Miñambres. El productor de Portugalete ganó su séptimo Premio Goya por “Decorado”. El cine vasco no arrasó en galardones, como muchos preveían, pero sí que mostró su carácter plural, la diversidad de sus propuestas y el talento de sus creadores. Un talento que, como nos decía con ocasión de los Forqué el propio José Ramón Soroiz, «siempre ha estado ahí, lo que pasa que ahora nos lo creemos, sobre todo las generaciones más jóvenes». El éxito del cine vasco en esta última década quizá haya sido ese, el de creérselo, el de persistir. Una década de reconocimiento que culminó el sábado por la noche o, mejor dicho, la madrugada del domingo, guiño adicional al incontestable triunfo de la película de Alauda Ruiz de Azúa. «CRECIMIENTO»Para Alauda Ruiz de Azúa el máximo triunfo de la película ha sido haber conectado con una audiencia amplia y haber generado debate social: «Nunca había vivido todo ese crecimiento con ninguna de las otras películas» OLVIDONagore Aranburu confesó a GARA segundos después de recibir su galardón que fue tan emocionante y se puso tan nerviosa que se olvidó de citar a Alauda en el discurso de agradecimiento, «y lo cierto es que todos los premios que he recibido han sido gracias a ella» TALENTOEl cine vasco no arrasó en galardones, pero sí que mostró su carácter plural, la diversidad de sus propuestas y el talento de sus creadores. Un talento que, como decía José Ramón Soroiz, «siempre ha estado ahí, lo que pasa que ahora nos lo creemos, sobre todo las generaciones más jóvenes»