2026 MAR. 18 17M: HUELGA GENERAL La exigencia de un SMI propio copa el Boulevard Una manifestación que reunió a miles de personas partió de la plaza Pío XII, en el barrio de Amara, para recorrer las calles de la capital guipuzcoana coreando lemas como «Hemen lan egin, hemen erabaki» y «Gora, gora, gora langileon borroka». La huelga tuvo un amplio seguimiento, tanto en el sector público como en el privado. El Boulevard de Donostia lleno y un polígono desértico en Oiartzun, contrastes de una jornada de huelga en Gipuzkoa. (Gorka RUBIO - Maialen ANDRÉS | FOKU) Imanol INTZIARTE No eran ni las once de la mañana y algunas personas ya se concentraban en la explanada norte de Anoeta. A esas horas un piquete informativo de una veintena de personas con banderolas de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) recorría las aceras de la Avenida de Madrid coreando lemas en favor de la huelga. Comercios, bancos y establecimientos hosteleros fueron bajando las persianas según avanzaba el día. Aunque no se veía ajetreo, se escuchaban ruidos de tajo en el recinto vallado dentro del cual Euskotren amplía la estación del Topo. En el exterior se iba juntando gente con el transcurrir de los minutos. De aquí partió una de las columnas que iban a alimentar, como un afluente, una manifestación que se preveía caudalosa. Las otras dos citas previstas eran en Tabakalera y el Antiguo. Sobre las 11.45 se dio el pistoletazo de salida. Había 45 minutos para recorrer apenas 200-300 metros hasta la plaza de Pío XII. ‘‘Hemen lan egin, hemen erabaki’’, ’‘Gora, gora, gora langileon borroka’’ y ‘‘Gutxineko soldata mila ta bost ehun’’ eran algunos de los lemas que se podían escuchar mientras un par de agentes de Movilidad en moto y un vehículo de la Ertzaintza se encargaban de abrir camino. En media hora se había llegado al objetivo. Quienes habían partido desde Tabakalera copaban la parte delantera del hotel Amara Plaza, cuya plantilla también se ha venido movilizando en los últimos meses debido a su situación laboral. Un camión con un pancarta de Hiru lideraba la movilización cuando esta enfiló Sancho el Sabio. Por detrás, la pancarta «oficial» reclamando un salario mínimo de 1.500 euros, portada entre otras por Garbiñe Aranburu, coordinadora general de LAB, y Amaia Muñoa, secretaria general adjunta de ELA. Casi pleno de mujeres en la cabecera, algo impensable en una movilización sindical hace no tantos años. ‘‘Gora borroka feminista’’, se gritaba. APOYO DE PENSIONISTAS Tras cruzar la Plaza del Centenario, la marcha tomó por la calle Urbieta, en sentido contrario al del tráfico habitual. A la altura del Koldo Mitxelena se sumaron los y las pensionistas, inasequibles al desaliento en su pelea por unos ingresos que permitan vivir con dignidad a los más desfavorecidos. ‘‘Gutxineko pentsioa = Gutxieneko soldata’’, se leía en su pancarta. Dos frentes, una misma lucha. Aplausos mutuos de reconocimiento por ambas partes. En el cruce con San Martín aguardaban quienes habían caminado desde el Antiguo a través de todo el paseo de La Concha. Juntos enfilaron la Avenida de la Libertad, con prácticamente todos los establecimientos cerrados. Antes de llegar al puente de Santa Catalina la manifestación dobló hacia República Argentina, pasando por delante del Hotel María Cristina, donde 1.500 euros no llegan ni de lejos para alojarse una semana. Donostia es, también, una ciudad de contrastes. HOGAR Y CUIDADOS Quedaba el tramo final, que encaraba el Boulevard mientras la cola aún marchaba por la Avenida. Sobre el estrado montado junto al Ayuntamiento tres mujeres, las mencionadas Aranburu y Muñoa, junto a Rosi Castillo, del sindicato Malenetxea, que agrupa principalmente a mujeres trabajadoras migrantes, un colectivo que se emplea en sectores tan precarizados como los cuidados, la atención en hogares o la limpieza. «Como parte de la clase trabajadora, queremos recordar que no somos invisibles, que estamos aquí», remarcó, antes de subrayar que muchas de ellas trabajan hasta 60 horas semanales sin llegar siquiera al SMI actual de 1.200 euros, y que se dan situaciones sin contrato y otras irregularidades diversas. DOBLE PORTAZO Por su parte, las representantes de LAB y ELA incidieron en que se ha llegado a esta huelga ante las negativas de las patronales y de las mayorías políticas en los parlamentos de Gasteiz y Nafarroa a abordar una mejora del SMI acorde al coste de la vida en los territorios de Hego Euskal Herria Por ello volvieron a emplazar al empresariado y los partidos políticos a abordar esta cuestión para alcanzar un efectivo reparto de la riqueza, ya que mientras que algunas empresas declaran beneficios millonarios, la clase trabajadora se las ve y se las desea para hacer frente a sus gastos de alimentación y vivienda. Esta movilización no fue la única de la mañana en la capital guipuzcoana, ya que EHKS reunió también a cientos de personas tras el lema ‘‘Kapitalisten ofentsibaren aurrean, klase borroka hedatu’’. POR TODA GIPUZKOA La jornada de huelga convocada por ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru tuvo un amplio seguimiento en Gipuzkoa. Por sectores, los sindicatos detallaron que la protesta fue «un éxito» en el sector industrial, con un respaldo «especialmente reseñable» en este territorio, donde «muchas fábricas se vieron obligadas a parar la producción», entre otras, KSB Itur, Inda Taldea, Elmubas, Korta, Ampo, Mendiaraz, Corrugados, Natra, Garay, Elay, Tesa, Yurrita, Arcelor Bergara, Ikankonitrek, CIE Legazpi, GKN, Indar, Hine, CAF de Irun y Beasain, Niessen, Lau lagun, Ubis, Mendiola, Ahlstrom, ITV zerbitzuak, Biele Azpeitia, Guerra Hnos Beasain, ABC Eibar, JMA o Indaux. El impacto de la huelga fue también «total» en Irizar, Orona, Fagor Electronica y Ulma Embedded. Por lo que se refiere a los servicios públicos, en el transporte muchas líneas no estuvieron operativas y en otras solo se ofrecieron los servicios mínimos, como fue el caso del Topo y de Donostibus e Hiribus Zarautz. En cuantos a las administraciones públicas, las centrales convocantes apuntaron que hubo decenas de ayuntamientos «prácticamente cerrados», como los de Orio, Azpeitia, Zestoa, Hernani, Oiartzun, Usurbil, Astigarraga, Zumarraga, Zizurkil, Beasain, Ordizia, Oñati, Idiazabal, Lazkao, Tolosa, Idiazabal, Urretxu, Mendaro, Bergara, Arrasate y Zarautz. En muchos se registró un seguimiento «muy importante», como en Errenteria, Legazpi y Donostia. ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru notificaron, asimismo, cierres en establecimientos privados del sector servicios, supermercados, subcontratas de limpieza y jardinería, o polideportivos como los de Soraluze, Beasain, Tolosa, Orio, Oiartzun y Errenteria, entre otros. La respuesta también fue «amplia», en la Autoridad Portuaria de Pasaia. A primera hora se produjeron cortes de carretera, destacando el que tuvo lugar en la N-I a su paso por Andoain sobre las 7.00, que causó retenciones de unos siete kilómetros. También hubo incidencias en la GI-41, en la rotonda de Martutene, en el acceso al polígono 27, en el parque de Miramon y en las principales zonas industriales. El tráfico ferroviario se vio obstaculizado en Hernani por la quema de neumáticos sobre las vías. Tres columnas partieron de diferentes puntos de la ciudad para nutrir como afluentes una movilización que ya se preveía caudalosa. «Como parte de la clase trabajadora, queremos recordar que no somos invisibles», remarcó Rosi Castillo en nombre de las mujeres migrantes que cuidan y limpian.