2026 MAR. 21 AZKEN PUNTUA El PNV, la polis y la huelga general Amparo LASHERAS Periodista {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Dice el PNV que la huelga general del 17 de marzo para exigir un SMI propio en Euskal Herria, «escondía una motivación política». El martes, la clase trabajadora, convocada por la mayoría sindical vasca, salió a la huelga para terminar con la hegemonía de un neoliberalismo que empobrece sus vidas. Según los pensadores de la Antigua Grecia, el concepto de política es la gestión del bien común de la polis (ciudad). Si atendemos a su legado, la conclusión es que todo es política, porque todo interviene en esa gestión de la que hablan los filósofos griegos. El problema del PNV es que no admite que la clase trabajadora tenga derecho y herramientas para hacerlo. Ese derecho solo se lo reconocen a las élites empresariales como Confebask, que se niega «sistemáticamente» a discutir sobre la subida del SMI a 1.500 euros, o cuando, en la Cámara Vasca, el propio PNV ha rehusado debatir la mejora del SMI y de las pensiones mínimas. Es la eterna soberbia con que la patronal y sus amigos ideológicos han tratado los derechos de los y las trabajadoras a lo largo de una lucha de clases que ha marcado caminos. No hay que olvidar que las «libertades políticas y las mejoras económicas no han sido concesiones de las clases propietarias, sino conquistas logradas mediante luchas» (Josep Fontana, historiador).