2026 MAR. 23 WHISTLE: EL SILBIDO DEL MAL Sangre y clichés al ritmo de un silbato Gaizka IZAGIRRE HERNANI {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} La historia de “Whistle: El silbido del mal”, escrita por Owen Egerton, sigue a un grupo de adolescentes que descubren un antiguo Silbato de la Muerte azteca. Al hacerlo sonar, liberan una maldición: comienzan a vislumbrar sus propias muertes futuras, manifestadas en formas aterradoras que los persiguen uno a uno. Desesperados, intentan descubrir el origen del artefacto con la esperanza de detener la cadena de tragedias que han desatado. El silbato, además de romper el silencio del aula, despierta una fuerza sobrenatural que parece tener un gusto muy peculiar por la sincronización dramática de muertes. Las visiones que sufren los personajes son tan perturbadoras como previsibles. Es como ver “Destino final”, pero con un toque azteca. Si son fans del slasher sobrenatural, “Whistle” ofrece un festín de gore y algunas ideas visuales grotescas que realmente cumplen. La dirección de Corin Hardy encuentra sus momentos de gloria sobre todo cuando se dedica a lucir efectos prácticos y escenas sangrientas, recordándonos que, a veces, lo clásico todavía funciona. Incluso su post-créditos tiene un guiño divertido. Pero bajo la superficie de fiesta sangrienta se encontrarán con un guion que es una máquina de clichés. Los personajes son muy básicos y bastante insoportables, y la estructura recuerda inevitablemente a películas ya vistas, sin aportar prácticamente nada nuevo. La originalidad brilla por su ausencia y la previsibilidad hace acto de presencia. Es muy difícil implicarse en una historia y unos personajes que son tan planos. “Whistle: el silbido del mal’ es un slasher disfrutable, sin duda, pero solo si su estándar de diversión es mirar cómo adolescentes sin carisma tropiezan hacia su destino mientras el director juega con sangre y tripas.