2026 API. 01 DE REOJO De eso no se habla Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} El silencio doloso, el secreto de las injusticias, el miedo se concentra en una frase: de eso no se habla. Si en una familia había violencia doméstica, se intentaba convertir en algo inexistente diciéndole a los pequeños con mucho énfasis: de eso no se habla. A los abusos se le echaban muchas mantas que se cerraban con un explícito: de eso no se habla. Parece que esta costumbre se incrustó en las familias y la sociedad durante tantos años que, de repente, parece que ha vuelto en modo de consigna censora sobre asuntos delicados. Hay demasiados asuntos en la vida pública de los que no se habla. De tal manera que, al enquistarse formas y actitudes, si alguien los saca a la luz para señalarlos o denunciarlos parece que se trate de algo extemporáneo, que no viene a cuento. Se ha presentado como un acto de reparación de la jerarquía de la Iglesia católica con los miles de personas abusadas en sacristías, seminarios, colegios o romerías, que da la sensación por el tono jocoso del representante del clero español que estaban hablando de cualquier otra cosa, porque de esos abusos no se habla directamente, sino de manera lateral. Centrar ese acto en el asunto económico de las indemnizaciones coloca el debate en otro lugar más asumible. El Parlamento israelí acaba de aprobar la pena de muerte solamente para palestinos en un ejercicio más de su ultranacionalismo sionista. Un ministro lo celebró con champán. Los que se salven de los bombardeos podrán ser ahorcados. ¿Hasta dónde llegará esta deriva salvaje de Israel? Anuncian oficialmente que van a derruir todas las casas de la frontera en el sur de Líbano.