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El juicio del «caso Kitchen» sigue adelante sin imputar a Cospedal

El tribunal que juzga el «caso Kitchen» rechazó anular o suspender el juicio, como solicitaron varias defensas y la acusación ejercida por el PSOE, en su caso para poder imputar a María Dolores de Cospedal. «Ya tocaba», señaló la jueza Teresa Palacios.

El exministro Jorge Fernández Díaz (a la derecha), a su salida el lunes de la Audiencia Nacional española. (Alberto ORTEGA | EUROPA PRESS)

La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, señaló ayer que «ya tocaba» celebrar el juicio del «caso Kitchen» al rechazar las cuestiones previas planteadas por la acusación ejercida por el PSOE, que pedía la suspensión para imputar a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, y las defensas de los diez acusados, que alegaban falta de competencia de la Audiencia Nacional española. La magistrada recordó que los hechos que se van a juzgar datan de 2013, de hace 13 años, y que la investigación se abrió en 2018, con lo que ya se ha tardado bastante tiempo en juzgarlos.

En su respuesta a las cuestiones previas, Palacios anunció que se desestimaba la falta de competencia de la Audiencia Nacional al rechazar la tesis de las defensas de que esta causa no tenía relación con el objeto inicial del «caso Tándem» y que se trataba de un «hallazgo casual» que debiera haber dado lugar a otro procedimiento. Apoyándose en la alegación del fiscal, el tribunal consideró que el «caso Kitchen» responde a un encargo al excomisario José Manuel Villarejo que contaría con un presupuesto.

En cuanto a la petición del PSOE de suspender el juicio para retrotraer las actuaciones a la fase de instrucción para volver a imputar a De Cospedal, fue rechazada porque en su día en el auto de procesamiento ya se archivó la causa para ella.

«Si se ha sobreseído, cualquier apertura no se pide al tribunal sentenciador, sino al juzgado instructor», advirtió la presidenta, que señaló que mientras no prescriban los hechos puede reabrirse en instruccción.

Rechazó también la petición del PSOE de incluir al PP en la causa como partícipe a título lucrativo, ya que las personas acusadas vienen de la cúpula de Interior, de ahí la responsabilidad que se atribuye al Estado español, y no se está hablando de la «cúpula de un partido dirigente».

En el «caso Kitchen» se juzga la existencia de un operativo orquestado por la cúpula del Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible al extesorero del PP Luis Bárcenas que pudiera afectar a dirigentes del partido, un proceso en el que están acusados, entre otros, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y el excomisario Villarejo.

El tribunal rehusó también incorporar como prueba en el juicio unos audios que registran conversaciones de 2013 entre De Cospedal y Villarejo, una de ellas hablando de «lo de la libretita (de Bárcenas) mejor sería poderlo parar».