2026 API. 19 Sánchez gana peso internacional con la Cumbre Progresista de Barcelona Pedro Sánchez, anfitrión de la IV Global Progressive Mobilisation, logró reunir en Barcelona a los grandes líderes mundiales progresistas y denunció que, con dirigentes como Donald Trump, la democracia no está asegurada. Brasil y México resaltan la importancia de acabar con el bloqueo estadounidense a Cuba. Sánchez, en el centro, flanqueado por Lula y Petro durante la celebración de la Cumbre. (Alberto PAREDES | EUROPA PRESS) GARA BARCELONA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} «La democracia no puede darse por sentada. Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza», proclamó Pedro Sánchez en la cumbre internacional de Barcelona y a la que acudieron los principales líderes progresistas que quedan en el mundo, entre los que destacan Brasil, México, Colombia, Sudáfrica y Uruguay. Hillary Clinton intervino también, aunque por videollamada. El presidente español -al que Trump volvió a atacar ayer a través de mensajes en su red, Truth Social- resaltó el peligro que suponen los magnates tecnológicos que controlan los medios de comunicación y las redes sociales para los derechos humanos y el progresismo, debido a que son máquinas de difusión y creación de desinformación. Los reunidos en Barcelona sostuvieron que reforzar la democracia pasa por reforzar la ONU y convertirla de nuevo en el árbitro mundial. Sánchez subrayó que quienes se citaron en la capital catalana comparten una preocupación y una responsabilidad para hacer todo lo que sea necesario en defensa de la democracia en un contexto de ataques, así como de «un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza». Más allá de los acuerdos y las proclamas, la Cumbre se ve como una victoria diplomática de Sánchez, que ha conseguido organizar y lanzar el discurso principal de un foro con líderes de más peso, como es el caso del brasileño Lula da Silva -novena potencia mundial- y el de la mexicana Claudia Sheinbaum -12ª economía mundial, tres puestos por encima de la española-. Precisamente, la llegada de Sheinbaum fue uno de los logros principales. La líder mexicana no había visitado el Estado español hasta esta cumbre, y Sánchez y ella mantuvieron un encuentro privado destinado a la normalización de relaciones tras la petición de disculpas de las autoridades estatales españolas por lo sucedido durante la conquista. NO PERMANECER MUDOS «La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo», defendió Lula da Silva durante el encuentro. El líder de Brasil aseguró que «ningún presidente de ningún país del mundo, por grande que sea, tiene el derecho de poner reglas a otros países». «No podemos despertar todos los días por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando guerra», enfatizó. Lula trajo también al debate lo que sucede en Cuba: «Hay que parar con ese bloqueo a Cuba, y dejen que los cubanos vivan su vida. No es posible que nos quedemos en silencio ante eso», insistió. La presidenta Sheinbaum también rompió una lanza por Cuba y, además, recuperó una propuesta ya planteada en el G20 de «destinar el 10% del gasto mundial en armamento, que asciende a miles de millones de dólares, para impulsar un programa global que permita a millones de personas reforestar millones de hectáreas cada año». Su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, incidió en la necesidad de incluir en el Consejo de Seguridad a países de África y otras regiones del mundo que ahora no están presentes. Al hilo del reimpulso de la ONU, los presentes estuvieron de acuerdo en impulsar que el próximo líder de esta institución sea una mujer. CHIVITEEn uno de los foros paralelos a los de los grandes líderes dentro de la Cumbre Progresista tomó la palabra María Chivite. El tema escogido fue la Vivienda, apostando por un gran parque público y por hacer frente al lobby del sector inmobiliario.