2026 MAI. 14 GIRO 2026 Igor Arrieta, medalla de oro en patinaje Superando una caída y un equívoco en la ruta, el navarro de Huarte Arakil sumaba casi sobre la línea de meta de Potenza una victoria en la que superaba las pésimas condiciones de un asfalto resbaladizo por la lluvia y a Afonso Eulalio, nuevo líder del Giro. Igor Arrieta, eufórico tras una victoria lograda después de sortear mil y un infortunios. (Luca BETTINI | AFP) Arnaitz GORRITI {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Hace 117 años y un día el Giro celebraba su primera etapa, entre Milán y Bolonia. El italiano Dario Beni tenía el honor de ganar esta primera etapa de una prueba que todavía no tendría el honor de llamarse la «Corsa Rosa». 117 años después, sorteando una desafortunada caída y una posterior confusión en el camino hacia la meta de Potenza, el navarro de UAE Igor Arrieta tiene el honor de ser el último en ganar la jornada del aniversario de la prueba transalpina, con el permiso del portugués del Bahrain Afonso Eulalio, nueva maglia rosa del Giro. El joven de Huarte Arakil, en el larguísimo descenso de Monte Grande di Viggiano, dificultad orográfica que decidió la suerte de la clasificación general y de esta quinta etapa, se caía a falta de 13 kilómetros en una carretera calabresa convertida en una pista de patinaje a causa de la lluvia y de las zonas umbrías de unos caminos pocos acostumbrados a drenar la lluvia porque no es tan usual como en otros lares. Pero hete acá que poco antes del sprint bonificado, el propio Eulalio se iba patas arriba por culpa de lo resbaladizo de la calzada, lo cual permitía a Arrieta volver a retomar sus planes en pos de una victoria de etapa que ha engordado su palmarés, luego de la Clásica de Ordizia que se llevase el año pasado con el beneplácito del mexicano Isaac Del Toro. Arrieta conseguía recuperar la rueda de Eulalio a cuenta de la caída del luso, pero poco después se equivocaba en el camino trazado por la prueba, en un intento de burlar una alcantarilla, de forma que volvía a perder la rueda de su compañero de fuga, un Afonso Eulalio que enfilaba el último repecho hacia la meta de Potenza seguramente persuadido de que iba a lograr un doblete inesperado: liderato y etapa a base de ser el que más había empujado en pos de sus objetivos y por mantener mejor el equilibrio que Igor Arrieta. Hasta que el navarro hizo buena la proverbial tozudez de los habitantes de este herrialde. «Cuando he perdido su rueda a falta de kilómetros creía que ya no lo podría alcanzar porque lo cierto es que iba vacío. Pero cuando he visto que en la última subida que él tampoco iba más rápido que yo, he decidido que debía empujar. Ha sido un inicio de Giro muy duro con la caída de mis compañeros -en referencia a Vine, Yates y Soler-, pero cuando en los últimos metros he llegado a la altura de Eulalio, me he dicho ‘¡joder, si puedo ganar!’, y he apretado hasta el final», comentó un Igor Arrieta al borde del llanto, muy emocionado por un desenlace que parecía estar escrito sobre una fina línea casi invisible. Después de haber dado en el palo en la Itzulia -el Ineos Axel Laurance superaba en el sprint al de Huarte Arakil en la meta de Basauri- y haberse llevado un par de palos en esta quinta etapa, la persistencia tuvo su premio para un Igor Arrieta que, a sus 23 años -cumplirá 24 el 8 de diciembre- ponía sobre la mesa que le sobran clase y tenacidad para conseguir éxitos como este triunfo en la corsa rosa. LLOVIENDO A MARES Los avatares de la cabeza de la carrera pasaron inadvertidos para un pelotón que se tomó con calma esta quinta etapa del Giro, con inicio en Praia a Mare y final en Potenza, 203 kilómetros bajo la lluvia, con un aguacero matutino que por poco supuso el punto final de la jornada Los aventureros, entre ellos Igor Arrieta, buscaron fortuna haciendo camino en una fuga que se cribó en favor del ciclista de Huarte Arakil, quien se fugó en solitario en la mencionada ascensión a Monte Grande di Viggiano, un puerto duro en el que fue haciendo camino en solitario, hasta que Afonso Eulalio, a poco más de un minuto respecto del líder Giulio Ciccone, dio con él. Eulalio y el navarro se las arreglaron bien, hasta que el descenso convirtió el final de etapa en una prueba de patinaje artístico. Y ahí Igor Arrieta sacó la medalla de oro. NAFARROALa británica Cat Ferguson, de solo 20 años, revalidó ayer la victoria en la 8ª Navarra Women’s Elite Classic tras imponerse al sprint en la avenida Sancho el Fuerte de Iruñea. Entre las protagonistas del día estuvo también la navarra Paula Ostiz, campeona del mundo junior, que regresaba a la competición tras una lesión de cuatro meses. Junto a ella, Idoia Eraso (Laboral Kutxa) fue la otra representante navarra en la prueba.