2026 MAI. 23 AZKEN PUNTUA Tú puedes con todo LA FURIA Musikaria {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Cuántas veces te lo han dicho? Léelo otra vez. Tú puedes con todo. Has llegado a creértelo. Te convences de que tu naturaleza posee una capacidad extraordinaria para soportar, sujetar y, como les encanta decir: «tirar p’alante». No tanto para cagarte en Dios y dar un golpe en la mesa y pedir lo tuyo (te quedarás sola con tus gatos, zorra iracunda). Pero sí para sostener, y (muy importante) hacer como que no, superarlo todo rápido, arreglar los desastres, limpiar los restos y dar pocas explicaciones. Reparar y reponerte y hacerlo más bien rápido. Magia. Y una cosa: claro que eres una superviviente. Una titana que se rehace y se renace y devuelve la vida a las plantas que encuentra en la basura. Claro que te has levantao de las cloacas y has restaurado deshechos humanos con tus carnes y tus sopas. Poder, puedes. Aprendiste a poder con lo tuyo y con lo que te iba cayendo. Porque sabes que «poder con todo», aparte de ser a veces la única forma de estar viva, veladamente, también significa ser digna de ser amada. Eso aprendiste. Porque si estás entregada a otros, si sufres en silencio y rescatas, que tú puedas con todo nos quita muchísimo trabajo a las demás. Nos quita trabajo físico y sobre todo emocional. Y nos da tiempo. No sabes la de tiempo que regalas al resto pudiendo con todo. Pero a veces hay que poder con todo, no seamos cínicas. Para algunas, no poder no es una opción. Es supervivencia. Más de una estaríamos muertas si no. Y precisamente por eso es tan perverso y da tanta ira verlo utilizado en tu contra. Cuando en vez de ser fuerza de ave Fénix se convierte en condena patriarcal. Basta sencillamente con no poder un día, ver cómo están colocadas las piecitas de alrededor y observar sus movimientos, en su mayoría, erráticos y contra ti. Cuando tú dejas de poder, se abre ante tus ojos un panorama casi siempre desolador, violento incluso, pero es verdad. Se caen vendas y máscaras, ves quien sí y quien no. Sabes que siempre te invito a saborear la verdad, es como una buena salsa picante, insoportable a veces pero estimulante a rabiar. No puedas con todo. No quieras poder con todo. No es tuyo todo. Rendición. Abandono de misión. Giro inesperado.