2026 EKA. 20 Barkos demanda una reforma eliminando la zonificación La ponencia sobre autogobierno para reformar el Amejoramiento escuchó ayer a la anterior lehendakari navarra, Uxue Barkos, en una sesión marcada por el anuncio de María Chivite sobre el euskara. Uxue Barkos, durante su intervención ayer en la ponencia sobre autogobierno. (Iñigo URIZ | FOKU) GARA IRUÑEA {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} En la ponencia para una eventual reforma del Amejoramiento que sigue su curso en el Parlamento navarro, ayer hizo su aportación Uxue Barkos, que fue lehendakari entre 2015 y 2019. La sesión estuvo muy marcada por el anuncio de María Chivite de que en los próximos días, cuando acuda a este foro, planteará una modificación de la norma básica que defina al euskara como «lengua propia» de Nafarroa. Barkos defendió en este marco que el euskara no solo debe ser propio (lo que Geroa Bai recuerda que ya está incluido expresamente en la Ley del Euskara aunque no en el Amejoramiento), sino también oficial. Y apuntó que debe eliminarse la zonificación, una cuestión que no quedó suficientemente clara en la intencionadamente ambigua exposición de Chivite ante el Pleno del Parlamento el jueves. Así, consideró que lo anunciado por la actual lehendakari de momento «no cambiaría nada en la situación actual». Sí lo haría, afirmó, eliminar la zonificación y dotar de oficialidad al euskara en toda Nafarroa. «Está claro que es el momento, en términos de sensatez normativa y democrática», de resolver «esta anomalía», y de hacerlo «en el Parlamento y por consenso», lo que conllevaría además «deshacer el error histórico que castiga a Navarra». En este contexto, apuntó que pese a que el Parlamento aprobó en 1980 la oficialidad del euskara en toda Nafarroa esto no se trasladó después por parte de la comisión negociadora a la Lorafna. Y añadió que «hoy la realidad es diferente a 1982, cuando alguien quiso identificar euskara y ETA. Hoy no tienen argumentos para seguir haciéndolo». «SALUDABLE» En una lectura más general, Barkos aseguró que sería «democráticamente saludable» una reforma de la Ley de Amejoramiento del Fuero (Lorafna) para adaptar 44 años después esta norma a la realidad social. Y la defendió además como manera de frenar cualquier intento de autocracia y autoritarismo que avanza en otros puntos del mundo. Por ello, dio un claro «sí a una reforma de la Lorafna, de manera convencida y hasta urgente, aunque no precipitada». De este modo, dijo que tendría que «empezar por reconocer a este Parlamento la facultad de proponerla» y que la ciudadanía pueda refrendarla en referéndum, algo que no se hizo en 1982, lo que convierte a esta norma en una anomalía. En cuanto a las reformas que, a su juicio, serían necesarias, se detuvo en que las «dificultades detectadas» en la relación de Nafarroa con el Estado imponen «corregir incumplimientos» como el de la asunción de la totalidad de competencias que venían marcadas en la Lorafna de 1982 o que la redacción de la Ley del Convenio Económico «maniata» la autonomía porque no deja regular, aunque sí gestionar, algunos impuestos. «Eso no habla precisamente de bilateralidad», señaló antes de incidir especialmente en que, dado que Nafarroa paga «religiosamente» lo estipulado, debería establecerse «algún mecanismo de control y tasación del cumplimiento estatal» en las cuestiones que Nafarroa abona, como las infraestructuras, o participar cuando se vea afectada por decisiones «y no dependen de la voluntad del Gobierno de turno». También para avanzar en el autogobierno, Barkos apuntó a reformas en la Lorafna para facilitar relaciones interregionales (con otras regiones supraestatales también), la presencia de Nafarroa en el Ecofin, la soberanía energética, el lenguaje inclusivo de género, la garantía de derechos conquistados en las últimas décadas o la adaptación a nuevas situaciones como la incorporación a la Unión Europea o el uso de la Inteligencia Artificial, entre otras cuestiones. 1980Barkos apuntó que pese a que el Parlamento aprobó en 1980 la oficialidad del euskara en toda Nafarroa esto no se trasladó después por parte de la comisión negociadora a la Lorafna.