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AGRESIONES EN UNA DISCOTECA DE GASTEIZ

Las declaraciones de Etxebarria certifican la falta de control en Mítika

La alcaldesa de Gasteiz, Maider Etxebarria, se ha mostrado esquiva y contradictoria en una entrevista en Radio Euskadi tras la denuncia de la familia de Kerman Villate de que el Ayuntamiento conocía las agresiones que se venían sucediendo en la sala Mítika. Etxebarria se ha escudado en que el proceso está judicializado.

Concentración ante la discoteca Mítika para reclamar justicia para Kerman Villate. (Endika PORTILLO | FOKU)

Maider Etxebarria, alcaldesa de Gasteiz, no aclaró ayer las crecientes dudas sobre lo que ocurría en la discoteca Mítika antes ya de la muerte de Kerman Villate Beitia a consecuencia del golpe propinado por un guarda jurado. Al contrario, en una entrevista a Radio Euskadi se mostró esquiva y dubitativa al respecto, y terminó afirmando que no iba «a responder a más preguntas sobre la cuestión».

El caso tuvo como novedad la emisión en esta misma emisora de testimonios de cuatro personas que habían sido agredidas por miembros del servicio de seguridad previamente a la muerte de Villate en febrero de 2025, además del testimonio de los padres del malogrado joven que aseguraron que había hasta trece casos anteriores conocidos por el Ayuntamiento, y que sin embargo no adoptó ninguna medida.

Arantzazu Beitia y Roberto Villate consideran, obviamente, que ello podía haber salvado la vida de su hijo; de hecho, uno de los señalados directamente por estos denunciantes es el portero que le golpeó y que está en libertad a la espera de juicio. La familia añadió que este hombre tenía tres juicios pendientes. Preguntada directamente ayer por todo ello, Etxebarria respondió: «No sé si el Ayuntamiento lo sabía o no».

DUBITATIVA

Etxebarria se escudó en que «yo no tengo un listado de todos los temas» que detecta la Policía Municipal, de modo que «no sé lo que ha pasado en una discoteca o en un supermercado...».

A partir de ahí, puso mucho énfasis en llevar la cuestión a otro terreno, el penal, y sacarlo de las responsabilidades políticas: «Esto está judicializado y ahí se determinará qué paso, no en una emisora» radiofónica.

Notoriamente incómoda, Etxebarria apuntó que «ni el Ararteko, ni el Ayuntamiento, ni la familia ni el Gobierno Vasco» van a dictar sentencia, sino un juez.

La alusión al Ararteko se deriva de que el defensor cuestionó en un informe la actuación del Ayuntamiento de Gasteiz por no haber intervenido ante esta práctica recurrente.

¿HAY INVESTIGACIÓN INTERNA O NO?

Una de las cuestiones en la que hay una contradicción total entre la versión de la familia y la de la alcaldesa es la existencia o no de la investigación interna que prometió Etxebarria a los padres. Mientras Roberto Villate le emplazó la víspera a realizar esa investigación, la primera edil dio a entender que ya se ha llevado a cabo y que la familia lo sabe.

También negó que se estén desentendiendo del caso, y como ejemplo de ello dijo que el Ayuntamiento consideró que había lagunas en la normativa autonómica sobre este tipo de situaciones y así lo ha trasladado con su propia firma. Pero por encima de todo ello, Maider Etxebarria intentó en todo momento poner la pelota sobre el tejado de los tribunales: «No voy a salirme de ahí».