2026 ABU. 24 SEGUNDA El Eibar respira con una victoria agónica Tras un primer tiempo insulso, el Eibar aceleró en la reanudación. Marcó Álvaro Rodríguez y el Valladolid apretó sin resultado. El subidón del gol. (Jon URBE | FOKU) Amaia U. LASAGABASTER {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} El Eibar ya tiene sus tres primeros puntos de la temporada, gracias a un triunfo tan agónico como celebrado. Tras un primer tiempo para el olvido por los dos bandos, el acelerón de los armeros en la segunda parte se vio recompensado con el gol de Álvaro Rodríguez. El Valladolid, que también llegaba a la cita con el casillero a cero, se volcó en la recta final encerrando a un rival que no lo pasó bien, pero que resistió. El equipo saltó al verde con novedades, inesperadas en algún caso. Jokin Aranbarri apostó por la veteranía en defensa -34 años de media-, con la entrada del debutante Elgezabal y Álvaro Rodríguez. Además, Mada y Adu Ares se quedaron en el banquillo, en favor de Aleix Garrido y Guruzeta. Mucha novedad y poco cambio en un equipo al que volvía a faltarle agresividad. El nervio lo ponían casi en exclusiva Magunazelaia y Guruzeta, en menor medida Arbilla y esporádicamente los laterales, con lo que todo el peligro por parte local volvía a llegar por el flanco izquierdo. No era mucho, pero prácticamente igualaba los escasos argumentos ofensivos de su rival, que también se empeñó en practicar la nada. La única noticia del primer tiempo fue mala: la lesión muscular de Sergio. El café del descanso le sentó bien al Eibar, igual que la entrada de Iván Gil, que desplazó al apagado Pejiño al banquillo y a Magunazelaia a la derecha. El Valladolid ya tenía que diversificar esfuerzos defensivos y su rival, ahora más intenso, rápido y móvil encontraba los huecos que parecían inexistentes en el primer tiempo. Uno de esos lo vio Mada y lo ocupó Álvaro Rodríguez para marcar el 1-0. El Valladolid reaccionó y el Eibar, cansado y algo nervioso, se encerró. Pero resistió y ya respira.