GARA Euskal Herriko egunkaria
OSASUNA

Tres perretxikos para la cesta

Tras una triste primera parte, en la que el Celta se adelantó con un gol de Aspas, Osasuna aprovechó un par de decisiones arbitrales favorables para remontar y sumar la primera victoria de la era Ramis.

Los jugadores rojillos celebran en Balaídos su primera victoria del curso. (Luis LORENZO | AGENCIA LOF)

Se aplazó este encuentro en su día porque el césped de Balaídos estaba aquejado por unos hongos. Allí se plantó ayer Osasuna con la cesta colgando del brazo, a ver si pillaba algo como para cocinar al menos un buen revuelto.

Al descanso, por debajo en el marcador e inoperantes en ataque, todo apuntaba a que habría que ir pensando en cambiar el menú y conformarse con una tortilla francesa. Pero una roja a Marcos Alonso y un penalti bastante discutible allanaron el camino a los rojillos, que se volvieron con tres sabrosos perretxikos para la cesta clasificatoria.

Con el calendario apretando desde el pistoletazo inicial, ambos técnicos tiraron de rotaciones. Ramis repitió a cuatro de atrás y Moncayola, entrando en el once Osambela -como tercer central-, Torró -en el doble pivote con el de Garinoain-, Barja, Dubasin y Raúl García. Cinco novedades y un 5-4-1 en fase defensiva para protegerse y buscar frescura 72 horas después de empatar a cero ante el Levante.

No había pasado absolutamente nada en el primer cuarto de hora, hasta que Aspas recibió un balón con espacio y tiempo en tres cuartos de campo. El ‘príncipe de las bateas’, que a sus 39 años afronta su última campaña, no necesitó más para avanzar, recortar a un Torró falto de intensidad y disparar desde el borde del área sin que le saliera nadie al paso.

El balón, raso, se coló cerca del palo izquierdo de Herrera (1-0, m.14). Al de Moaña le sobra aura sin necesidad que ‘farmearla’, que dice ahora la chavalada.

El plan A de Ramis saltaba pronto por los aires, aunque el tanto no retocó el guion. El primer y único ‘¡uy!’ de los rojillos en la primera mitad no llegó hasta el minuto 25, con un duro pero lejano zurdazo de Abel Bretones.

GUANTES IMPOLUTOS

Y eso fue todo lo reseñable en los primeros 45 minutos. De no mediar cambios tras el descanso, los porteros no iban a tener necesidad de meter sus guantes en la lavadora al llegar a casa. De primeras, la única variación fue la entrada de Iker Muñoz por el amonestado Moncayola.

Precisamente Muñoz fue protagonista de una jugada que cambiaba el panorama. El celtiña Marcos Alonso se lanzaba al suelo para tratar de cortar un balón, pero llegaba tarde y cazaba la tibia del de Villafranca. Tras pasar por el VAR, Sesma Espinosa cambiaba su amarilla inicial por una roja que dejaba a los rojillos con uno más (m.50). Era la primera falta del Celta en todo el partido, pero el impacto había sido claro.

Y bien que lo aprovecharon los navarros, con Kike Barja controlando y mandando a la red un centro de Dubasin desde la izquierda (1-1, m.54). El viento arbitral soplaba de cola, con el trencilla pitando un penalti más que discutible por manos de Javi Galán. Él lo viomuy claro y Budimir, que acababa de entrar, no perdonó desde los once metros (1-2, m.64).

El trabajo estaba hecho, tan solo quedaba no dar vida a un rival noqueado. Dicho y hecho, Osasuna consiguió que el reloj corriera sin excesivos sobresaltos -incluso Budimir pudo hacer el tercero- hasta el pitido final.