2026 IRA. 25 SECCIÓN OFICIAL: BORDER Un dulce cinéfilo Mariona Borrull {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Ah Biao: un debutante de 36 años que, por el momento, ha dirigido la película más inspiradora de la Competición. En teoría, “Border” es un thriller y en argumento se enhebra como tal; hay una mujer, una pistola y un secreto. Pero los ingredientes del noir aparecen tarde y casi por accidente en este biombo de realismo deudor de la Sexta Generación (Jia Zhangke, Lou Ye), sobre tres compañeros desnutridos y enhollinados, que buscan con desespero el contacto humano. Como el desasosegado Wang Bing, Ah Biao escribe sobre obreros que o trabajan o follan y, como una broma sin gracia, filma el pene erecto más violáceo y venoso de la historia del cine. El deseo o el amor los interpretamos aparte, con esfuerzo, en este romance trágico tocado por la extrañeza encantadora de Aki Kaurismäki (“Fallen Leaves”). Como el finlandés, este cineasta se acerca desde la frontalidad absoluta a un elenco impertérrito -realmente quieto, así es esta fascinante flashmob-, confiando en que completaremos los huecos abiertos por un montaje genial. ¿Cuántas veces en “Border” el desierto, un callejón o un televisor cierran, en contraplano, las preguntas que alguien formula clavándonos la mirada? Y mejor, ¿qué tanta película podemos recortar para que, solo con las imágenes esenciales, se explique una epopeya fuera de plano? Unas tijeras, una mano en la espalda, ella que levanta la vista. No será por falta de referentes que la película china se ve como una total marcianada, sino porque se expresa con la sugestión extraordinaria propia del cine mudo.