2026 URR. 28 DE REOJO Un sencillo jeroglífico Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Las sensaciones acumulan restos de todos los naufragios donde se perdieron las certidumbres. La metodología de provocar los incendios para luego apagarlos es una tradición de las más historiadas con múltiples antecedentes. La conjunción de intereses políticos, económicos y geoestratégicos hace que casi nada se pueda descifrar a la primera, ya que siempre son mensajes fraccionarios que van configurando un jeroglífico que oculta símbolos para que cueste mucho unir los puntos, y, sobre todo, las comas. Todo sucede dentro de una comunión sectaria realizada en un templo con bóveda en forma de caperuza de penitente. Por lo que las provocaciones en Barcelona y Bilbao coinciden en la respuesta inminente y cavernícola de la extrema derecha cavernícola bicéfala (ahora presentada de manera oficial por ambas cabezas embestidoras). Cuando esos agitadores con escaño y sobresueldos coinciden en su argumentario grueso nos ayudan a resolver el jeroglífico. Se trata de precampaña electoral fascistoide. El desorden, el caos, la inseguridad ciudadana manufacturada en redes, comisarías, iglesias, medios de manipulación y cuarteles, usando a menores de edad y adolescentes para ejecutarla, se convierte en una línea de actuación para recuperar espacio electoral desde el miedo y la maldad. ¿Alguien sabe en las policías de colorines de Euskadi, Catalunya o España quién está detrás de estas convocatorias anónimas (sic) de los violentos nihilistas (sic)? Ahí está el auténtico problema, alguien, o alguienes, lo sabe y lo maneja de manera militar con objetivos evidentes de desestabilización.