2013 AZA. 29 Se enfrenta a Panathinaikos Nada que ver con el partido de Nicosia Aunque parezca mentira, gasteiztarras y atenienses llegan a esta séptima jornada empatados en la clasificación, con tres victorias para cada uno. Laboral Kutxa - Panathinaikos Si uno recuerda el partido del pasado día 25 de octubre, Panathinaikos machacaba a un Laboral Kutxa Baskonia en cuadro por 95-74 en el Eleftheria Indoor Hall de Nicosia. Los gasteiztarras salieron derrotados de antemano y, practicando una defensa en zona 2-3 realmente lastimosa, recibieron una tunda de triples librados y mates. «En aquel partido no estábamos para defender hombre a hombre más de 10 o 15 minutos», recordaba Sergio Scariolo en la previa. «Y hasta nuestra defensa en zona tampoco la hacíamos bien por aquel entonces. Pero aquella no era forma de intentar ganar a Panathinaikos, sino uno de los miles de parches que había que poner. Al menos contuvimos los daños, porque el peligro era salir de allí con una `escaldada' de las históricas», evocaba el de Brescia. Ciertamente, no puede tener nada que ver el partido de esta tarde en Zurbano con aquel suplicio en Nicosia, en el que el PAO, un conjunto que Scariolo definía como «una plantilla mejor que la del año pasado, y al ser campeón de Grecia, hay que subrayar que ha ganado al campeón de Europa». Pero lo cierto es que «va a ser un plan de partido distinto y un Baskonia distinto», recalcaba el propio preparador gasteiztarra. «E incluso un Panathinaikos distinto, por lo que las referencias del partido de ida son mínimas», añadía. Ahora ambos conjuntos, que en Nicosia parecían pertenecer a dos ligas diferentes, empatan a tres victorias. Aunque recuperar el basket average suene a quimérico para los gasteiztarras, batir al PAO sí supondría un fuerte espaldarazo en el camino hacia el Top 16. «Ganar significaría meter un pie en la siguiente fase; los dos, solo cuando te lo dicen las matemáticas. El Panathinaikos será un escollo muy duro, pero el estímulo de la calidad del rival será una motivación fuerte para nosotros y también para continuar con nuestra progresión», sentenciaba Scariolo. Apoyo de la afición La afición, la «fanaticada» como gusta llamarlo Walter Hodge, parece presta a responder a un partido definido como «el más importante» por David Jelinek. A este respecto, Scariolo afirmaba que «nosotros no pedimos nada a la grada. Queremos que se nos dé lo que merecemos. Debemos presentar una versión que haga reconocer los valores históricos de Baskonia». Gabriel: «El partido de Valladolid es una final» Bilbao Basket juega mañana, a partir de las 20.15 su partido de la octava jornada de la Liga ACB Endesa, en la cancha del Valladolid. Germán Gabriel opinaba ayer que este duelo del pabellón Pisuerga «es una final», ya que enfrenta a dos equipos con solo una victoria. «Es un partido de inflexión, en el que se va a ver por lo que vamos a estar peleando. Para nosotros es una final, pero vamos con la ilusión de sacarlo adelante y empezar a mirar hacia arriba», dijo. En el bando pucelano destaca la ausencia del griego Vasilopoulos, por una desinserción del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. A. G.