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Visita del Espanyol a El Sadar

Llega la cuesta de enero, ¿será hacia arriba o hacia abajo?

Antes del parón navideño, los rojillos dejaron muy buenas sensaciones tanto en Liga como en Copa, pero ya es momento de que ello se materialice en puntos.


OSASUNA - ESPANYOL

Comienza la cuesta de enero. Los rojillos estrenarán año ante un Espanyol que no es de medias tintas -solo dos empates en las visitas periquitas de este siglo-, tal y como lo demostró la última vez que arribó a El Sadar. Al igual que entonces, la escuadra catalana llega en una cómoda posición, mientras que las urgencias son del lado local, lo que siempre es un hándicap.

En ese último enfrentamiento en Iruñea esa circunstancia se dejó notar, llevándose los blanquiazules los tres puntos (0-2), un lujo que Osasuna no puede volver a permitirse. De hecho, los de Javi Gracia tienen que enmedar cuanto antes la plana en propio feudo -solo dos victorias hasta ahora de ocho encuentros disputados- si quieren tener opciones de continuar un año más en Primera. Durante la semana, la plantilla parece haberse conjurado al respecto, pero habrá que esperar a ver si ello se refrenda sobre el césped.

La escuadra navarra recupera a dos hombres básicos en su esquema -Arribas y Silva-, pero pierde por sanción a Damià, ahora mismo el futbolista rojillo más en forma. Lo normal es que los dos primeros entren en el once y que el catalán sea reemplazado por Joan Oriol -fue el lateral zurdo titular en Copa-, aunque también Oier podría disponer de sus opciones.

Manu Onwu, con rotura

Quien no estará en el envite y ni siquiera entró en la lista fue Manu Onwu, cuyas molestias en el bíceps femoral izquierdo se materializaron en una rotura fibrilar de grado I tras serle realizada ayer la pertinente resonancia magnética. Al parecer, el futbolista ribero se lesionó en el entrenamiento del jueves, lo que supone un contratiempo para el ataque rojillo, dada la escasa nómina de delanteros.

El Espanyol también tiene bajas de importancia. Dos de sus fijos, Víctor Sánchez y Fuentes, están sancionados y el club periquito sufre una epidemia gripal, que ha dejado en fuera de juego a Víctor Álvarez y Torje, además de dejar mermados a Sergio García y Stuani, cuya presencia en el once no es segura.

«Somos optimistas pese a estar en descenso»

Más imagen que realidad. Es la percepción que ha quedado de los últimos encuentros disputados por Osasuna, dejando una buena impresión, pero sin traducirse en triples, tan necesarios para una escuadra que duerme en puestos de descenso, pero que no ha perdido la ilusión, ni mucho menos. «Venimos de dejar buenas sensaciones y creo que podíamos haber conseguido mejores resultados. Pese a estar en puestos de descenso, estamos con optimismo y en la creencia de que en esa línea las victorias llegarán», apuntó el técnico rojillo, Javi Gracia.

Y tienen que producirse de manera inmediata, ante el Espanyol, para que no afloren las dudas. «Vamos a ver si somos capaces de conseguir la victoria en un partido importante, en el que los jugadores que actúan entre líneas tienen mucho que decir porque el rival se repliega bien y juega a la contra. Tienen mucho poderío a balón parado y espero un Espanyol con ataque directo, en el que son muy trabajadores y no dejan progresar a su adversario con facilidad», describió.

Además, si en algo se ha insistido es en mejorar los números de casa, aunque para Gracia hay que progresar en todos los aspectos, «tanto de local como de visitante, si bien es cierto que en casa contamos con el apoyo de nuestro público y nos resulta más sencillo. En esta segunda vuelta tenemos que aprovechar esa fuerza que nos da ventaja respecto a otros equipos», manifestó.

El Espanyol también se toma el envite como un punto de inflexión. «Nos dirá hacia dónde vamos, de ahí que debamos darle mucha importancia a este encuentro y cambiar el chip después de las vacaciones», aseguró su técnico, Javier Aguirre. El preparador mexicano indicó que su exequipo ha variado el estilo: «Ya no lanzan tantos balones largos. Si es el Osasuna de toda la vida sabes cómo contenerlo, pero ahora es diferente». N.M.