GARA Euskal Herriko egunkaria
anaitasuna Cuarta victoria liguera consecutiva

El arreón inicial es suficiente

Los navarros abrieron una brecha -fue hasta de ocho goles- que fue disminuyendo en el tramo final.


ANAITASUNA 26

VALLADOLID 24

Anaitasuna encadenó su cuarto triunfo liguero consecutivo gracias a un fulminante comienzo contra un indolente Valladolid, que acabó por meterse en el partido cuando ya no tenía ninguna opción. La intensa defensa local y el acierto ofensivo, tanto en ataque estático como a la contra, propiciaron un 7-1 que a la postre fue demasiada losa para los pucelanos.

El marcador final resultó engañoso para la diferencia que se plasmó sobre la cancha, con un conjunto anfitrión ampliamente dominador en todas las facetas, aunque dejándose llevar en ciertas fases del choque y apretando cuando le hizo falta. Mientras tanto, al Valladolid no se le vio precisamente acuciado por su agobiante situación clasificatoria y sí muy fallón en aspectos básicos del juego.

El buen momento de Álex Capón ayudó a que Anaitasuna abriese brecha con mayor facilidad. El guardameta salmantino detuvo prácticamente todo -dos penaltis seguidos- durante el primer cuarto de hora, lo que propició rápidas salidas que resultaron mortales para el rival. Además, Meoki y Nadoveza -se reservó al tocado Montávez- guiaron bien a la escuadra blanquiverde en circulación.

Con una cómoda ventaja de seis goles y otro arreón mediado el segundo periodo -la diferencia alcanzó los ocho-, Anaitasuna se vio ganador y reservó fuerzas para el viernes -juega en Gijón-, de tal forma que los pucelanos fueron recortando diferencias, beneficiados, además, por jugar en superioridad.