2014 MAR. 03 «Sombras» recupera los sonidos pop y rock alternativos de los ochenta Bajo el subtítulo «Spanish post punk + dark pop 1981-1986», el doble cedé y epatante caja de cuatro vinilos reúnen a más de cuarenta formaciones peninsulares que en los primeros ochenta contribuyeron a cambiar la estética, la musical y la filosofía de vida. Pablo CABEZA BILBO En los primeros ochenta llegaron a la península vía Gran Bretaña dos corrientes musicales y estilos o propuestas de vida muy diferentes. De una parte estaba el punk con toda su crudeza y, de otra, un nuevo pop descontrolado y de estética negra, en parte, con toques siniestros. El retrato, sin embargo, queda incompleto si no se menciona a un grupo de bandas pop luminosas y algunas con buena carga tecno, en especial todos los grupos que incluían cajas de ritmos (muy prolíficas en la época) o teclados con escasos recursos que se compensaban con imaginación, estética o composiciones de una inocencia que aún hoy resulta válida y sugerente. La imaginación, el aprovechamiento de los recursos al máximo y el hecho de no existir demasiados elementos o modelos musicales previos con cierta similitud conseguía que todo pareciese fresco y original, que, en realidad, lo era. «Sombras» contiene algunos de los nombres básicos del esplendor musical del primer lustro de los ochenta, pero abusa de ellos. Los grandes ya están recopilados una y otra vez; no obstante, y siquiera por aportar un imagen no muy sesgada del momento están Aviador Dro y sus Obreros Especializados, Parálisis Permanente, Alaska y los Pegamoides, Alphaville, Décima Víctima, Gabinete Caligari, Los Coyotes, Desechables, Ana Curra, Polasnky y el Ardor... Una segunda capa podría incluir a bandas con menos peso popular, pero de similar mérito rupturista: Dios, Beirut la Noche, Seres Vacíos, Los Iniciados, La Fundación, Último Sueño, V2 Berlín, New Buildings, Monagillosh, Lunes de Hierro, Carmina Burana, Ángel y las Güais, Sati de Crem... El último peldaño del doble cedé o de los cuatro vinilos profundiza en la arqueología musical del periodo tratado: Claustrofobia, Ultratuita, Cámara, Donación Agnelli, Flácidos Lunes, Cadena Perpetua, Qloaqa Letal, Ceremonia, Quebarada, Pasajeros, Inhibidos Quizá?, Pasajeros, Furnish Time... y la mayoría de grupos vascos. Nombres que profundizan en el deseo de que «Sombras» ofrezca una visión tan general como localista, con bandas que no pasaron de ser «pequeños» fenómenos locales. Ecos de sociedad El periodista Jesús Rodríguez Lenin apunta en el extenso cuadernillo que describe «Sombras»: «Los tiempos no estaban para bromas. En las calles había miedo a salir de noche y, día sí y día también, se sucedían los atracos a bancos y los atentados brutales; el paro alcanzaba cifras escandalosas (porcentualmente casi similar al que asola España desde la caída de Lehman Brothers en 2008, mientras los salarios eran de miseria... Por haber, había hasta intentos de golpe de estado y la siniestra heroína iniciaba su reinado entre las drogas, antes de que el sida nos descabalgara a hostias». El texto está escrito desde Madrid por lo que difícilmente la generalización se ajusta cómodamente a cada realidad ibérica, no al menos de igual forma con Euskal Herria, donde la realidad era muy diferente al resto de la península, o el caso catalán. El periodista afirma que la paradoja más extraordinaria (dado el desencanto de la juventud) es que fue un grupo nuevaolero y desenfadado, Ejecutivos Agresivos, el germen de este cambio de orientación. «Allí confluyeron muchos personajes que iban a dar un vuelco de 180 grados a la música que se venía haciendo». No le falta razón, pero hubiese sido más atinado afirmar que ese detalle fue uno más entre otros; en especial teniendo en cuenta que «Sombras» no se circunscribe a Madrid y que no todos los grupos estaban conectados con la capital ni eran centralistas. En cada ciudad y en cada pueblo los músicos adaptaron los nuevos tiempos a su manera y poco les importó o les influyó todo el bagaje histórico detrás de Ejecutivos Agresivos. Ficha Disco: «Sombras. Spanish post punk + dark pop 1981-1986». Soporte: Doble cedé y caja con cuatro vinilos. Publica: Munster Records. Discográfica entre Madrid, Santurtzi y Bilbo.. Salida: Ya en tiendas. Media docena de vascos participan en «sombras» Como se ha apuntado, el punk sacudía por un costado de aquellos años y el pop y el rock por el otro. Del lado más sofisticado surgen los grupos vascos que aparecen en «Sombras». Jugos de Otros era una banda oscura de Eibar liderada por Josetxo Anitua, luego Cancer Moon. De negro también iban Matrona Impúdica, de Arrasate, que todavía resisten y con disco publicado meses atrás. Neon Probos lucía con el rímel de Josetxo Ezponda, pronto al frente de Los Bichos. Nueva Religión fue una divertida banda de Getxo con dos chicas. Lavabos Iturriaga (Roge Blasco) también eran de la localidad. Agrimensor K fue el germen de La Dama se Esconde. Más los vascos-madrileños Derribos Arias y Ángel y los Güais. P.C. CUARENTA Y DOS. «Sombras» alberga la propuesta de cuarenta y dos formaciones peninsulares del periodo comprendido entre 1981 y 1986. Revisa el pop y el rock alternativo de colores oscuros, textos desenfrenados y cierta lujuria. Se decanta también por mostrar el trabajo de bandas que quedaron en un segundo plano ante el empuje de las más evidentes.