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Alfredo Piedrafita
Músico y... fotógrafo

«Agnes, Iker y yo estamos trabajando en lo que va a ser mi nueva banda»

Treinta años de febril vida musical no pueden reducirse en dos cedés y un deuvedé colocados dentro de una caja, pero la era digital tiene estas cosas simétricas con la evolución y divergentes con los sentimientos. «Barricada agur» es el cofre de cartón que reúne el espíritu de los tres conciertos de despedida que Barricada ofrecieron en Anaitasuna. De otra parte, Alfredo ya tiene su nuevo proyecto en marcha.


Un deuvedé con el público coreando la mayoría de las canciones es el mejor espejo de lo que fueron las tres noches de despedida de Barricada en el Pabellón Anaitasuna, aunque la grabación pertenece en exclusiva al último concierto, el del 23 de octubre de 2013. El concierto se abre con «Esta es una noche de rock and roll» y se cierra con «En la silla eléctrica». Dos títulos que sirven tanto para la evocación como para la metáfora. Por el medio sonrisas y lágrimas, el tiempo doblando las rodillas de la historia y poniendo final a una de las aventuras más densas de la historia de Euskal Herria y por extensión de la amplia Iberia. Dos cedés, un deuvedé y un desplegable interior fijan los hechos.

Por otra parte, Alfredo Piedrafita lleva ya unas cuantas semanas trabajando fuerte alrededor de su nuevo proyecto, que de momento cuenta con la participación de su Iker y de Agnes, cantante de la popular banda Lilith. Queda por decidir quién tocará el bajo y la batería, pero las canciones ya tienen cuerpo y están listas para ser grabadas en el estudio de Iker, situado en el sótano de la casa de Alfredo, en Artika, prácticamente construida hace 20 años piedra a piedra por su compañera Juncal: un caso único de habilidad, ingenio y tesón.

Alfredo también prepara la edición de un libro de fotografías realizadas en su reciente visita a un campo de refugiados saharaui en Argelia. Son unas 55 fotos más algunos textos situacionales. El libro lo patrocina el concejo de Artika al completo, con el sí de sus cinco conejales.

¿Qué sensación surge al ver una carrera cerrada en una caja que cabe en las manos? ¿Abrirla y tener el pasado digitalizado en tres cosas planas y redondas?

La sensación es que para condensar esos 31 años harían falta muchísimas cajas, además bien grandes. Pero como documento del momento, en cierto modo histórico, es algo muy bonito y emotivo a más no poder. Al escucharlo sí que se puede decir que el público cantaba nuestras canciones como si fuera la última vez, con una fuerza que impresionaba y en ocasiones acongojaba. Creo que sería buena la palabra emoción para describir todos esos años pasados y este disco lo refleja plenamente.

El empaquetamiento ha quedado muy vistoso, pero quizá no le vea el color precisamente por el impredecible comportamiento de las sensaciones.

Sí, sí, le veo el color. Bien está si bien acaba. Es un deuvedé que recoge unos momentos muy importantes de mi vida y muy hermosos en los que se sintetizan treinta años de trabajo y de vivencias. Gran parte de esos momentos me han hecho como soy ahora, así que estoy profundamente agradecido a la vida por Barricada.

Está preparando canciones con Agnes, cantante de Lilith y con su hijo Iker, ¿cómo va la historia?

Sí, así es, Agnes, Iker y yo estamos trabajando ya en lo que va a ser mi nueva banda de rock-roll. Las cosas nos están saliendo tan rápidas de lo que pensábamos en un principio. En realidad no tenía prisa por nada, sabía que seguiría en el rock, pero con otra idea de proyecto, algo más en la línea de componer y grabar los temas cada uno con un cantante de rock diferente y de aquí. De hecho muchos músicos se ofrecieron para estar conmigo en ese proyecto, cosa que agradezco un montón. Agnes es muy buena amiga mía y le envié la primera de las canciones, la que pensaba que era como para ella.

Y le convenció tanto que...

Que decidimos que como idea de banda con visos de continuidad, todos los temas podrían ir cantados por ella. Así que unimos a Iker a la banda y empezamos a dar forma a todas las canciones. Tanto Agnes como Iker son gente con la que me siento muy seguro y estoy convencido de que conseguiremos un directo muy potente. Son fieras de escenario, muy bregados y se han implicado en esto al 100 por 100. Me considero una persona de banda, de trabajo en equipo. Estamos encantados y muy ilusionados con el resultado, aunque conscientes también de que el panorama para el rock no pinta demasiado bien en este país. Las canciones en la maqueta ya suenan tremendas. Ahora mismo ya tenemos unos 12 temas, material suficiente para entrar a grabar. Pero vamos a terminar un par más, las dejaremos reposar un poco de tiempo para escucharlas fríamente y nos lanzaremos a ello. En realidad creo que será muy pronto.

¿Ha pensado ya en el nombre?

Lo tiene, pero todavía no lo vamos a desvelar, nos gusta y sobre todo nos sentimos muy unidos a él por temas personales. Simplemente estamos dándonos de tiempo a tener todas las canciones antes de anunciarlo, no sea que nos precipitemos y se nos ocurra otro con el que nos identifiquemos aún más. Pero lo dudo, porque el que tenemos en mente está ya más que asimilado. Cuando le pones nombre a algo, se hace más real. Ya somos una banda.

Iker y Agnes van a sacar disco con sus respectivas bandas, ¿no habrá conflicto de fechas?

Sabemos positivamente que podemos llevar a cabo las tres cosas a la vez. De hecho, aún sin nada confirmado, estamos dándole vueltas a una posible gira de los 3 grupos juntos... y además revueltos. Esto deja claro que esta nueva banda no significa ni muchísimo menos que Dikers y Lilith no sigan. Siempre han sido dos de mis grupos favoritos y lo último que me gustaría sería que se terminaran por esto. Colaboramos muchas veces juntos con lo que pensamos que quizás un concierto a tres bandas pueda ser algo interesante para el espectador,

¿Son composiciones propias y con Iker de productor?

La idea es que Iker grabe y produzca aunque esto al final será el resultado de las ideas que todos aportemos. Las composiciones son propias, claro está, aunque no descartamos hacer en directo alguna versión, es algo que nos gusta mucho y que ya hemos hecho otras veces. Pero si se hace una gira a tres bandas creo que van a sonar muchas canciones conocidas por todo el público, tanto de unos como de otros. En fin, que las ganas son como las de cuando empecé con otros proyectos pero en esta ocasión de una manera muy especial. Lo que estamos haciendo no sonará ni a Barricada ni a Lilith ni a Dikers, aunque lógicamente alguna pincelada seguro que se nos escapa. Es difícil de etiquetar dentro de algún estilo muy determinado. Es rock, suena muy actual pero las guitarras dan a veces toques de los 80 o 90 o de ahora mismo. Nos gusta, sobre todo a Iker y a mí, estar más o menos al día de lo que se hace por el mundo aunque ya hay tanto que es difícil. Pero siguen saliendo bandas que nos sorprenden. A nosotros también nos apetece sorprender, pero que nadie se lleve las manos a la cabeza, somos lo que somos y venimos de donde venimos, así que no vamos a hacer ninguna marcianada.

El libro se presentará acompañado de un set acústico

Y ahora, como en aquella celebre frase de Francisco Umbral: «Aquí cuándo se habla de mi libro». También está muy ilusionado con la publicación de un libro de fotografías alrededor de su última visita a los campos de refugiados saharauis en Argelia.

Definitivamente el concejo de Artika (ya está aprobado en pleno y por unanimidad) va a financiar la edición de mi libro de fotos de las que hice en mi visita a los campamentos de refugiados. Hacemos una edición de 400 ejemplares de unas 80 páginas en muy buena calidad con algún breve texto. La idea es presentarlo con el añadido de una serie de conciertos acústicos del estilo del que hicimos Iker y yo el año pasado con versiones de clásicos del rock y con músicos invitados de la zona donde estemos. Y, por supuesto, con Agnes en todos ellos. El libro se venderá a un precio que aún no hemos confirmado pero será económico, unos 12 euros y todo lo que se recaude irá íntegramente destinado a un proyecto en los campamentos. Allí todo les viene bien y es la única manera que tienen de sobrevivir. De momento lo presentaremos en Artika, en Ayora (Valencia), Madrid y Barcelona. Todo a partir del 25 de abril. También organizaremos el tema de manera que el que lo quiera pueda pedirlo por Internet. Me hace muchísima ilusión la edición de este libro y las presentaciones en acústico, es un trabajo duro pero reconfortante sabiendo a qué va destinado y el uso que allí harán de lo que se recaude. Ahora mismo estamos dando los últimos retoques a la maquetación del libro, con lo que ya estará prácticamente terminado en unos días y se podrá enviar a la imprenta.. P.C.

«Cada vez nos resultaba más difícil acercarnos al micrófono y conseguir soltar un hilo de voz»

¿Tiene una síntesis para cada uno de los tres días de despedida? ¿Ocurrió alguna simpática desgracia como en cierta ocasión que al subir las escaleras hacia el escenario se le reventó el pantalón por la parte trasera y no había recambio?

¡No, no hubo ninguna de esas esta vez! Lo que me faltaba, con los nervios que había. El primer día preparamos un repertorio, que ahora, visto con perspectiva, creo que pone en evidencia que o no éramos conscientes del todo de que estábamos cerrando la carrera de Barricada o lo éramos, pero no lo habíamos digerido aún. Porque la razón tal vez pueda tomar la decisión de cerrar el capítulo Barricada, pero al corazón le es mucho más difícil. Además hubo cierta confusión porque la sintonía de antes del bis empezó a sonar demasiado pegada al final de la primera parte del concierto y hubo quien pensó que nos habíamos marchado sin salir a hacer un bis. Teníamos la lección bien aprendida para los otros dos días. Aún así, hubo un ambiente inmejorable, nadie se quería ir de allí. Para el viernes 22 hicimos algún cambio en el repertorio. Se podría decir que el primero de los tres conciertos nos sirvió de prueba para el resto. El segundo de los conciertos, el del viernes, resaltó todavía más la emotividad del momento y de alguna manera nos iba recordando a todos, los de arriba y los de abajo, que el final estaba próximo, con lo que las muestras de emoción se veían aún más encima y debajo del escenario. El tercero, el del día 23 y último de todos, ya era imposible mantener la calma. Yo, sobre todo después de las cosas que había visto en los otros dos anteriores, me propuse firmemente absorber cada momento de los allí vividos como si ocurrieran en cámara lenta y poder retenerlos para siempre. Imposible guardarlos todos. El tiempo iba demasiado deprisa, la gente no quería moverse de allí, cada vez nos resultaba más difícil acercarnos al micrófono y conseguir soltar un hilo de voz. Por eso en muchas de las canciones dejamos que fuera nuestra gente las que las cantara prácticamente enteras. Vino gente de todo el Estado para acompañarnos en ese momento, logrando el ambiente de los conciertos de otras décadas, con las calles del casco viejo llenas de cuadrillas con las camisetas de Barricada, alguna de ellas míticas y sacadas del armario de los recuerdos. En fin, que muchas cosas se me escaparon, pero hay momentos y muestras de cariño que vi desde arriba que no podré olvidar en mi vida. P.C.