2014 MAI. 05 Atractivo ascenso desde Sara a la primera gran cima del Pirineo Larrun, la gran atalaya Alo largo de la historia a Larrun ha subido mucha gente: unos a pie -como la emperatriz Eugenia de Montijo, que lo hizo por primera vez en 1859-; otros muchos montados en el tren cremallera -que desde 1924 ha situado a miles de turistas en la cima-. E incluso, si hacemos caso a las leyendas, también hubo brujas que llegaron hasta sus alturas volando montadas en escobas mágicas. Nosotros también vamos a subir a esta montaña, que destaca en el perfil naciente del Pirineo como un barco que quisiera avanzar hacia las aguas del cercano mar Cantábrico. Lo vamos a hacer desde las inmediaciones de Sara, para trazar un bonito circuito por sus laderas. El punto de inicio en el que deberemos aparcar, tanto si procedemos de Sara como viniendo de Bera por el puerto de Lizuniaga, se encuentra próximo al km 1,5 de la D 406, como explicamos en el apartado correspondiente. Emprendemos la andadura junto a un bonito puente de piedra que salva el arroyo. Sin cruzarlo, avanzamos por una estrecha carretera asfaltada que pronto toma un perfil ascendente. En el punto que comienza a perder altura (indicación de «mielerie»), giramos a la derecha al encuentro de un grupo de caseríos, uno de los cuales exhibe el nombre de Harri etxe (6 min). Frente al mismo veremos una indicación en piedra labrada que pone «Larrun». Siguiendo en la dirección marcada nos adentraremos en un bonito camino rural cercado con las clásicas lajas de piedra hasta desembocar en una pequeña carretera (12 min). Vamos a continuar por el asfalto poco tiempo (20 min). La entrada de una pista a la izquierda nos marcará la continuación de la ruta de ascenso. Deberemos prestar atención en este punto. Una indicación sobre un poste nos invita a seguir por la pista que asciende a la izquierda. Vamos a ignorar la recomendación, para tomar el camino que directamente penetra en la barrancada de Urkila. El sendero ancho va festoneando la ladera hasta alcanzar sin ninguna dificultad el amplio collado de Fagako Larrea (520 m) (1,15 h), donde se une la ruta que llega desde el puerto de Lizuniaga. Frente a nosotros se levanta ahora un contrafuerte rocoso que vamos a salvar ascendiendo por una senda de fuerte desnivel, en tanto que a nuestra derecha va quedando el lomo rocoso del paso de Atekaleaun. Superado el muro (790 m) (1,40 h), el terreno se hace más suave y ya al frente podemos ver asomando la torre metálica que corona la cima. Solo tendremos que seguir su referencia para situarnos en la cima de Larrun (900 m) (2 h), sin duda una de las atalayas montañeras más espectaculares de la geografía vasca. Para el descenso nos arrimaremos a la vía del tren y, tras cruzarla, enlazaremos con las numerosas sendas que zigzaguean por la ladera norte, habitualmente muy concurrida por excursionistas. Manteniendo la referencia de las manchas boscosas que vemos a nuestros pies, llegaremos al collado por el que cruza el camino que procede desde Olheta (570 m) (2,20 h). Desde él nos llegan las referencias balizadas de la GR10, que marcará nuestro rumbo a seguir de aquí en adelante. Tomando a la derecha en dirección ESE, salimos de la sombra de los pinos hacia el amplio collado de Hiru Iturrieta, cubierto de humedales (2,35 h). Cruzamos el arroyo y continuamos, siempre manteniendo la referencia de la GR, hasta tropezarnos con la vía del tren cremallera (2,40 h). Al otro lado, bajo un pequeño terraplén, continúa nuestra ruta, que en adelante va la discurrir por el vallecito de Portu Erreka, cortando en descenso la ladera de Altxanga. El camino resulta evidente hasta llegar a una borda en ruinas, donde la dirección de la GR traza una repentina curva para enlazar con una pista que discurre próxima (3 h). Esta pista toma anchura y desemboca en una carretera (3,25 h). Vamos a seguir por ella poco tiempo. Una gran fuente rodeada de flores a la derecha del camino nos advertirá de que debemos dejar el asfalto y tomar a la derecha hacia la entrada de unos caseríos. Siguiendo el camino descendente enseguida desembocaremos en otra pequeña carretera. Nuestro punto de aparcamiento está ya a tan solo unos metros de nosotros (3,40 h).