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El séptimo puesto obligará a los blanquiazules a disputar dos previas para jugar la fase de grupos de la Europa League

La peor manera de terminar

El Villarreal arrebató la sexta plaza a los blanquiazules tras ser muy superior a un equipo que nada tiene que ver con el que cumplió con todos sus objetivos hasta el mes de enero. Sin balón y con un nulo trabajo defensivo, los realistas dieron una imagen paupérrima.


REAL SOCIEDAD 1

VILLARREAL 2

La Real despidió la temporada de la peor manera posible, con una derrota que le obliga a jugar dos previas de la Europa League -la primera a comienzos de agosto- y una pésima imagen ante un Villarreal que, con muchas bajas y jugadores tocados, le dio un repaso y le arrebató la sexta plaza con total justicia.

El triste final confirmó que el camino escogido por el Consejo y los técnicos a finales de enero no podía llevar a un buen final. En el fútbol hay principios a seguir y lo primero es no tocar lo que funcionó el año pasado y hasta enero. A pesar de jugar dos partidos a la semana se llegó al cierre del mercado con una racha de nueve victorias, dos empates y dos derrotas tras superar todo tipo de lesiones.

Cuando todos los jugadores se recuperaron, la Real no tuvo mejor ocurrencia que destinar nueve millones de euros a fichar a un suplente de un equipo que ha acabado a diez puntos del blanquiazul a pesar de su mal final para convertirlo en indiscutible y cambiar por él toda la forma de jugar. Porque lo peor es que lo fichaba para el puesto que la Real tiene mejor cubierto, con dos buenos jugadores y un Xabi Prieto clave en la forma de jugar del éxito.

Ante el Elche jugaron por última vez juntos los jugadores en los que se basó el acceso a la Champions para cerrar una serie de seis victorias en Anoeta con 23 goles a favor y 4 en contra. Desde ahí, la Real ha marchado en la dirección contraria y, con un partido a la semana y sin bajas, ha sumado seis victorias -cuatro con un gol-, cinco empates y seis derrotas, con 20 goles a favor y 25 en contra.

La renuncia a la forma de jugar que llevó al éxito llegó ayer a su máxima expresión porque la Real no solo no llevó la iniciativa, tampoco defendió con orden y colocación. Simplemente no defendió nada y el Villarreal se paseó por Anoeta como si jugara rodeado de conos. Es verdad que hacía calor y que el desgaste de una temporada con 54 partidos se acusa, pero la Real ha acabado la Liga sin saber a qué juega y ayer no solo renunció a lo que ha funcionado.

Un equipo sin fundamento

La Real presentó una alineación sin fundamento. No hay ningún motivo aparente por el que Carlos Martínez haya recuperado la titularidad que se ganó Joseba Zaldua, tampoco para dársela a Ansotegi en lugar de a Mikel González cuando el Villarreal no levanta un balón del suelo y sus dos delanteros son rápidos.

Pero lo peor fue regalar el centro del campo al Villarreal al darle el balón a los cuatro peloteros que presentó Marcelino, y dejar a Markel con Canales y Pardo en una lucha desigual en número y en intensidad, porque es difícil defender menos de lo que hicieron ayer. Y Vela y Griezmann tampoco defendían a los dos laterales que cogían toda la banda amarilla... La Real se replegaba y dejaba tocar y tocar al Villarreal, y cuando recuperaba el balón salía a la contra y se rompía el equipo desde el primer minuto de partido.

Tras un par de jugadas iniciales de la Real, el Villarreal cogió el balón y no lo soltó y ya avisó dos veces antes de adelantarse en el marcador y seguir en la misma línea de hacer un rondo en el centro sin oposición.

Pese a todo, Markel pudo empatar en el último minuto del primer tiempo. No solo fue el único que defendió de medio campo hacia adelante, además buscó con decisión el remate.

Peor el remedio

Era necesario algo para acabar con el monólogo del Villarreal, pero fue peor el remedio que la enfermedad. Ausente Elustondo en el banquillo, salió Zurutuza junto a Granero -después de casi nueve meses sin jugar- para equiparar el número de centrocampistas y el 4-4-2 con rombo.

La Real agradeció la entrada del debarra y tuvo dos opciones en el primer cuarto de hora de Griezmann y Vela. Entonces Marcelino aparcó su rombo y el Villarreal volvió a dominar el partido y llegó con facilidad al área de Bravo, que evitó que los castellonenses marcaran más de dos goles. El de Vela no dio margen ni a soñar con el empate, porque llegó demasiado tarde. La Real tampoco merecía más.

Cuando se acaba una temporada con Markel de lateral derecho, Granero, Canales y Zurutuza en el centro del campo y Vela, Griezmann y Chory en punta es difícil tener un buen final.

Arrasate: «Hemos hecho muchas cosas mal y tenemos que empezar antes de lo previsto»

Arrasate admitió tras la derrota que «nos quedamos con una sensación mala. Cuando optas al quinto puesto y terminas séptimo no te gusta. No estamos contentos con el partido, el Villarreal ha sido superior. Sabiendo lo que teníamos al alcance de la mano, que Europa estaba amarrado, era el peor escenario. Hemos hecho muchas cosas mal y tenemos que lamentarnos y desconectar y empezar antes de lo que teníamos previsto».

Sobre tener que jugar dos previas de Europa League dijo que «firmaríamos tener todos los años este problema. Hay que empezar a competir veinte días antes y cambia la pretemporada, pero tenemos la experiencia nuestra de este año y la de otros equipos que han jugado las dos previas y han obtenido buenos resultados».

A la hora de hacer balance dijo que «dentro de una buena temporada, esto es emborronarla. Cuando ves que el rival es superior, que no hemos tenido opciones, hemos cumplido nuestros objetivos, pero nos quedan asignaturas pendientes y toca apechugar con eso».

Sobre el partido, dijo que «han salido mejor colocados, han metido jugadores por dentro, hemos tenido problemas, hacía calor... No es una excusa, pero los jugadores estuvieron sin chispa y muy mal en el primer tiempo. En el segundo intentamos ser más fuertes por dentro y y tuvimos los mejores minutos, pero el segundo gol nos ha hecho mucho daño».

Marcelino, técnico del Villarreal, dijo que «quedar sextos es justo porque en casi toda la temporada estuvimos del sexto para arriba. Veníamos de una semana complicada, con muchos futbolistas que no se habían entrenado y quisieron arriesgar pudiendo tener una lesión mayor. Fuimos superiores en 75 minutos de los 90 y lo rubricamos con un triunfo que nos deja sextos y sin una previa de la Europa League». J. ITURRIA