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Derbi amistoso entre Real y Eibar a favor de Kilometroak

La pegada de Agirretxe frente a un voluntarioso conjunto armero

El ariete de Usurbil, muy participativo mientras jugó, marcó diferencias en una primera parte con más llegada txuri urdin ante una escuadra azulgrana que lo intentó, pero no encontró vías claras en ataque.


REAL 1

EIBAR 0

Real y Eibar escenificaron un primer acto amistoso de lo que les espera como estreno liguero, en el que los txuri urdines consiguieron imponerse por la mínima en un encuentro en el que fueron mejores en el cómputo general, frente a una escuadra armera con bastante menos llegada. Como cabía esperar, ambos técnicos dieron minutos a todos sus convocados, reservando a algunos de sus titulares para los compromisos venideros que deberán afrontar.

Entró mejor en el partido la Real, con buen posicionamiento sobre el césped y una presión muy arriba que asfixió la salida del balón eibartarra. Muy incómodos, los de Gaizka Garitano apenas concretaban tres pases seguidos desde su área, y los txuri urdines aprovechaban tal deficiencia para poner cerco a los dominios del ayer titular Jaime, quien firmó unas cuantas buenas intervenciones.

Además de su mayor posesión del esférico, la escuadra de Jagoba Arrasate encontró ayer un rematador que se adelantó en la mayoría de sus acciones a la defensa rival. Imanol Agirretxe, motivado por la oportunidad que se le presenta con la lesión de Finnbogason, se mostró muy incisivo y dispuesto a aprovechar los minutos que se le brindan para luchar por la titularidad en competición oficial.

El delantero de Usurbil probó su punto de mira por primera vez al cuarto de hora y, tres minutos después, batió la meta rival con un remate de cabeza en el primer palo y sin oposición por parte de ninguno de sus marcadores. No se contentó con ello, pues aún dispuso de otros dos testarazos, ambos un tanto forzados, para aumentar la cuenta del lado donostiarra.

Los azulgranas, mientras tanto, apenas olfateaban los dominios de Rulli, pues les costaba todo un mundo cruzar de lado a lado el campo de Asti. Sin embargo, con el paso de los minutos, la situación se fue equilibrando y el Eibar se zafó del dominio rival, que ya no fue tan presionante. A la media hora, Garitano comenzó el carrusel de cambios -los armeros jugarán es tarde otro amistoso contra Osasuna en Tafalla- y una de sus variaciones, el habilidoso Dani Nieto, realizó un buen control, regateó a un rival y probó al bien colocado Rulli.

Mayor equilibrio

La Real varió a todo su equipo de medio campo hacia delante tras el paso por vestuarios, lo que se dejó notar en el control de la pelota, que pasó a estar más repartido. De hecho, el Eibar intentó hacerse con el mando para optar a una igualada que hubiese dejado un buen sabor de boca tras la goleada encajada frente al Alavés. Sin embargo, sus llegadas se pudieron contar con los dedos de la mano y la mayoría fueron en forma de disparos desde fuera del área.

En consonancia con ello, la ocasión más clara de la que dispusieron los azulgrana fue más fallo de su contrario que generada por ellos mismos. Una pérdida de balón harto peligrosa de Cadamuro en la zona del pivote defensivo dejó la pelota en los pies de Albentosa quien, por afinar demasiado, envió el cuero pegado al poste, pero por fuera, cuando su disparo era prácticamente a puerta vacía.

Previamente, Oyarzun había probado con un zurdazo en las también escasas oportunidades en las que los txuri urdines llegaron en esa segunda mitad, replegando bastante más sus líneas y buscando contras con la nueva savia joven que acababa de saltar al verde. Hervías, esta vez pegado al carril derecho, fue de lo más incisivo y vertical por la escuadra donostiarra.

Del lado azulgrana, a destacar los escasos minutos que Dani Nieto estuvo sobre el césped. La entrada del canterano culé le dio otro aire al equipo en lo que al apartado ofensivo se refiere, demostrando su calidad en una falta al inicio de la reanudación a la que Rulli respondió con presteza y agilidad.