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Tropas kurdas afirman haber tomado la estratégica ciudad de Zemar, en Irak

Los peshmergas kurdos lograron entrar ayer en la estratégica localidad de Zemar, en el norte de Irak, y se hicieron con el control de los pozos de petróleo de la vecina zona de Ain Zala. El Estado Islámico se retiró del lugar tras intensos combates que habrían durado tres días.


El general kurdo Helgurd Hilkmet aseguró a la agencia Efe que los peshmergas habían recuperado el control de Zemar y de los pozos petroleros de Ain Zala, a cinco kilómetros de Zemar.

Fuerzas especiales iraquíes y tropas kurdas lograron el viernes cercar esta localidad con el apoyo de aviones de combate estadounidenses. En su huida, los yihadistas habrían incendiado tres yacimientos de crudo en Ain Zala y minado con explosivos instalaciones oficiales y caminos que conducen hacia Zemar, por lo que tuvieron que ser desactivados por artificieros.

En un artículo publicado en el «New York Times», el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, abogó por formar una coalición mundial para luchar contra el Ejército Islámico (EI).

Precisó que intentará junto con el secretario de Defensa, Chuck Hagel, formar esta coalición coincidiendo con la cumbre de la OTAN prevista el 4 y 5 de setiembre. Luego ambos viajarán a Oriente Medio. «No permitiremos que el cáncer del EI se extienda a otros países. El mundo puede afrontar esta plaga y al final vencerla», resaltó.

Mujeres yazidíes «vendidas»

Por su parte, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con base en Londres, denunció que decenas de mujeres yazidíes capturadas en Irak han sido obligadas a convertirse al islam y «vendidas» para ser casadas por la fuerza en Siria con combatientes del Estado Islámico, que habría repartido entre sus milicianos a cerca de «300 niñas y mujeres secuestradas en Irak durante las últimas semanas. Al menos 27 fueron `vendidas y casadas' con miembros del EI en las provincias de Alepo, Raqa y Hasaka. Cada mujer fue vendida por 1.000 dólares, tras haber sido convertida al islam».

El OSDH desconoce si las demás mujeres fueron vendidas y forzadas a casarse, pero aseguró que son consideradas «prisioneras de guerra». Precisó que hace tres semanas, dignatarios árabes y kurdos de la provincia de Hasaka intentaron liberar a estas mujeres ofreciendo dinero a los yihadistas con la excusa de que querían casarse con ellas, pero el grupo lo rechazó.

El 12 de agosto, el relator especial de la ONU sobre la Libertad de Religión y de Creencias, Heiner Beilefeldt, dijo que tenían noticia de ejecuciones y secuestros de cientos de mujeres y de niños por el EI.