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«Diplomacia» recrea un hipotético encuentro entre Von Choltitz y Nordling

La confrontación entre personajes históricos coetáneos ha dado lugar a obras apasionantes como «Amadeus», y el veterano cineasta alemán Volker Schlöndorff ha encontrado la oportunidad de reunir a dos figuras claves en la Liberación de París gracias a la pieza teatral de Cyril Gely. Niels Arestrup y André Dussollier ya habían interpretado a los respectivos Dietrich Von Choltitz y Raoul Nordling sobre los escenarios, por lo que el impacto de su duelo actoral no falla.


Se puede considerar al maestro del cine alemán Volker Schlöndorff como un consumado experto en la temática nazi, ya que a lo largo de su carrera ha tratado el tema en repetidas ocasiones, principalmente en: «El joven Törless» (1966), «El tambor de hojalata» (1979), «El ogro» (1996), «El noveno día» (2004) y «Diplomacia» (2014). En todos los casos, a excepción de en «El noveno día», ha partido de una base literaria importante. Para «El joven Törless» adaptó a Robert Musil, para «El tambor de hojalata» a Günter Grass, para «El ogro» a Michel Tournier y para «Diplomacia» a Cyril Gely.

Schlöndorff no ha tenido ninguna duda al elegir a Niels Arestrup y André Dussollier como los protagonistas de su nueva película, porque ya habían interpretado la obra teatral de Cyril Gely sobre los escenarios. El duelo actoral resultante es lo impactante que cabía esperar y no decepciona a nadie.

¿Arde París?

Dietrich Von Choltitz y Raoul Nordling son renombrables figuras históricas, porque resultaron claves en la Liberación de París. Los cinéfilos hasta ahora le poníamos a Nordling la cara de Orson Welles, porque fue quien lo encarnó en el clásico bélico de René Clément «¿Arde París?» (1966); y por coincidencias de la vida realizado el mismo año en que Volker Schlöndorff debutaba con «El joven Törless», una vez formado en rodajes parisinos a las órdenes de Louis Malle o Jean-Pierre Melville. Así que para él supone una vuelta a los escenarios reales en los que creció como cineasta.

Hoy en día la intervención del general alemán Von Choltitz es muy discutida por los historiadores, teniendo en cuenta que Hitler le nombró gobernador de París por la desconfianza que provocó en él el atentado sufrido, y del que salió ileso. Cierto es que el general desobedeció sus órdenes para destruir la ciudad de la luz, pero pudo hacerlo cuando ya todo estaba perdido y las tropas americanas habían roto el cerco.

En la ficción que recrea un hipotético encuentro con el diplomático sueco Raoul Nordling, el militar se habría rebelado contra el Führer, convencido por su interlocutor. De cualquier forma Schlöndorff deja las puertas abiertas a la especulación, mostrando imágenes del avance del ejército aliado, junto con las acciones de la Resistencia que sabotearon la colocación de explosivos y su detonación. Son tanto recreaciones en color como imágenes de archivo en blanco y negro, perfectamente conjugadas.